sábado, 26 de abril de 2014

Tus pecados siempre te alcanzaran

Tus pecados siempre te alcanzaran


La acción de hacer algo negativo según el plan de Dios siempre tendrá un efecto y es lo que pasa en la vida de cada ser humano y me refiero al alcance que tienen los pecado en la vida de cada persona. Al hablar del alcance del pecado no me refiero a su trascendencia histórica de cómo nos ha alcanzado desde Adán hasta nuestro hijos;  me refiero a sus consecuencias y es que todo aquello que hagamos erróneamente siempre va a tener un efecto que aunque al principio no veamos su resultado al final siempre nos va pasar esa factura.
Pensemos un poco en David aquel día que erróneamente puso su mirada en la mujer de Urías y cae en adulterio, como consecuencia de su pecado le nace un hijo y luego muere y esto fue muy duro para él.

 2° de Samuel 12:11-15 Así ha dicho Jehová: he aquí yo hare levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol porque tú lo hicisteen secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. Entonces dijo David a Natán: peque contra Jehová. Y Natán dijo: también  Jehová ha remitido tu pecado; no morirás.
Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido de ciertamente morirá.
Y Natán se volvió a su casa.
Y Jehová hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente.

Si leemos detenidamente todo este párrafo de la biblia de 2 de Samuel vemos acontecimiento que llegaron a la  vida de David y que le causaron gran dolor y todo como consecuencia de su pecado.

La biblia dice en números 32:23 más si así lo hiciereis habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.

Hay consecuencia terribles al pecar contra Dios, tal es el caso de Jerusalén en tiempos de Nehemías, la biblia dice que cuando Nehemías llega Jerusalén descubre que la ciudad estaba en ruinas.
Y salí de noche por la puerta  del valle  hacia la fuente del dragón y a la puerta del muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas estaban consumidas por el fuego. Pasé a la puerta de la fuente, y al estanque del rey; pero no había lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba  Nehemías 2:13-14.

Acá vemos otro ejemplo de cómo el pecado alcanzó sus muros pues había sido inundado y sitiado por los invasores.

La condición de esta gente no era favorable pues los que llegaron a ver a Nehemías a Persia le expresaron lo siguiente:
Y me dijeron: el remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en las provincias, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Nehemías 1:3.

Muchas personas cuestionaron a Dios por lo que les sucedió al pueblo. La biblia dice que todo esto les había ocurrido a consecuencia de propio pecado, Nehemías en el capítulo 1 Versículo 6 confiesa el pecado que los hijos de Israel habían cometido contra Dios. Esto nos pasa en estos días que cada vez que ves que nos sucede algo malo culpamos a Dios o le cuestionamos que porque llegan estas situaciones tan dolorosas a nuestra vida y la culpa no es de Dios sino de nosotros mismos; porque no hay pecado que no nos alcance y me refiero a su consecuencia.

En lo personal cada vez que me sucede algo desagradable ya no cuestiono a Dios, lejos de eso le agradezco porque si Dios no tuviera misericordia de mi creo que en un instante podría acabar con mi vida; Pero grande y misericordioso es mi Dios que a pesar de ser rebeldes nos da fuerzas para soportar lo que nos sucede.
 Sabes, que de esta vida nadie se va debiendo nada, usted hace y aquí mismo le cobraran; así como tú haces así mismo recibes; así como tú pagas así recibes el vuelto.

Toda acción del ser humano trae su efecto positivo para bendición y negativo igual a dolor, sufrimiento, angustia, llanto, tristeza, persecución etc.
Tú decides de qué lado quieres estar si los que gozan o con los que lloran…..
No importa qué tipo de vida estés llevando, hoy es el momento de actuar y entregarte por completo a nuestro señor Jesucristo porque él es el único que tiene misericordia de nosotros.

No acarreamos maldición para nuestros hijos, con nuestras acciones en la carne

No esperemos que alguien ore por ti como lo hizo Nehemías que oró por lo pecados de Jerusalén y fue demasiado tarde  porque el pecado ya los había alcanzado.

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