domingo, 6 de abril de 2014

UNA MENTE RETORCIDA

UNA MENTE RETORCIDA

Es muy difícil poder mantenerse limpios delante de nuestro Dios, se que la mayoría de nosotros hemos pasado por esta situación, cuando conoces, aceptas y comienzas a caminar en el camino de la vida, se nos habla de la santidad que debemos comenzar a tener, al principio este tema no nos molesta porque sentimos que tenemos la excusa que estamos comenzando, pero que pasa cuando tiempo transcurre y debemos seguir cambiando, porque eso es lo hace un hijo de Dios, comienza como los bebes gateando y después debe de caminar, no podemos quedarnos estancados.

Comenzamos cambiando nuestros hábitos más evidentes porque debemos de hacerlo e incluso lo hacemos por agradar a Dios, cambiamos nuestra forma de vestir, muchos tuvimos que cambiar la música que escuchamos, otros tuvieron que cambiar amistades en fin comenzamos a hacer la cosas de manera evidente para demostrar que nos estamos convirtiendo en un hijo de Dios. Pero ¿Qué pasa con nuestra mente?

“Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.” Romanos 12:2

Creo que muchos de nosotros hemos leído el versículo anterior, pero pocos hemos tratado de hacerlo una realidad, la santidad que nos pide nuestro Padre es completa, es una santidad en la cual debemos de cambiar nuestros pensamiento por la forma de pensar de Dios, quizás pienses que es imposible hacer eso, quizás puedas decir que si estamos en este mundo es muy difícil no verse afectado por lo que el mundo nos ofrece y se que esto es lo que pensamos la mayoría de cristianos, y lo único que hacemos es tratar de ser mas o menos correcto en la forma que Dios quiere que seamos.

Pero ¿alguna vez has intentado alejarte completamente de aquellos pensamientos y bromas vulgares que nos alejan de la santidad que tanto necesitamos? Muchos de nosotros cuando estamos en situaciones donde hay personas que comienzan a contar chistes, a decir comentarios inadecuados o a hablar obscenidades, nos portamos lo mas respetuosos posibles pero no para con Dios sino para las personas que nos rodean, porque no queremos parecer exagerados o irrespetuosos, nos aferramos a la frase “El respeto al derecho ajeno es la paz” y es muy cierta, pero ¿porque seguimos ahí?

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8

La pregunta es ¿Cuál es tu pensamiento?


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