miércoles, 16 de abril de 2014

¿Porque el pecado se convierte en adicción?

¿Porque el pecado se convierte en adicción?


Gálatas 5:1
Estad, pues, Firmes  la libertad con que Cristo nos  hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

Las adicciones son mounstros enormes que hacen que la humanidad se convierta en títeres del pecado y este sufrimiento lo vemos hasta nuestros días en un mundo tan adverso como el nuestro.

Hay una gran inmensidad de fetiches que hacen que una persona caiga en más de alguna adicción y la mayoría de ellas son cosas buenas como la comida, el trabajo, el ejercicio físico las compras, las medicinas entre otros.

Las drogas y el alcohol.

Los químicos que alteran el estado de ánimo y son los responsables de algunas de nuestras más obvias adicciones. Crean dependencia física, emocional y social de sentimientos inducidos artificialmente. Esto narcóticos causan alucinaciones de placer, otros pueden aliviar temporalmente la ansiedad que en nuestro estado normal nos lleva a la depresión.
Lo cierto es que a cualquier extremo de la tierra donde vayamos es evidente como las adicciones han hecho estragos en la sociedad; y es que Satanás es astuto  y sabe que de esta manera puede tener en sus manos a todos aquellos que se han dejado influenciar por estas adicciones que ha cobrado la vida de muchos el mundo entero. Las emociones del pecado siempre serán artificiales porque tienen un efecto pasajero y por ello crea dependencia; esta como muchas otras verdades de lo que puede parecer sano y positivo difícilmente se podrá alejar de ello porque la fuerza humana sin ningún soporte espiritual no funciona, el ser humano se levanta pero con más fuerza cae al mismo abismo de esa adicción. Pero la biblia dice que aquel que fue tentado en todo venció al enemigo por ello con certeza te puedo garantizar que el efecto de Cristo en nuestra vida es para siempre y no es pasajero como la codependencia que puede crear el pecado en tu vida.
Cuando Cristo llega a tu vida cada emoción es verdadera porque son dadas por espíritu Santo y no por el efecto de una droga como el enemigo tiene engañado a muchos.

Los placeres sexuales.

La adicción por el placer sexual puede incluir obsesiones heterosexuales, maritales o extramaritales con el mismo sexo, un fetiche o pornografía. Este monstruo es uno de  los culpables de separaciones, divorcios, suicidio y marginaciones en aquella juventud que ha caído esclavo del homosexualismo, lo cierto es que las secuelas son muy evidentes porque saben cómo llegaron al vicio pero no saben cómo salir de ello.

Dice la palabra de Dios que Cristo vino para que seamos libres, para que le adoremos pero nunca le vamos a poder servir mientras estemos siendo esclavos de las adicciones consecuencia del pecado mismo.
A pesar de conocer esta verdad el mundo aún vive levantándose y cayendo en lo mismo, ¿cuantos en nuestro entorno siguen siendo víctima de más de alguna adicción?  Y que podemos hacer: ¿enseñarles el camino al médico? Tenga claro que aunque busque el mejor tratamiento por muy caro que sea este, si no se acompaña de una sana doctrina como el caminar con Cristo su efecto seguirá siendo pasajero.

En muchas iglesias se nos enseña que el único que puede sanarnos, y sacarnos del pecado es Cristo; pero no dicen que sigue después, ni cómo luchar con este monstruo y es por eso que muchos han perdido la fe por que lo han intentado una y otra vez y no les ha funcionado.

Para ganar un batalla primero hay que conocer el poder que tiene el enemigo, la fuerza que tiene para luchar contra nosotros y he allí que para cada batalla debemos prepararnos, pero esto solo lo vamos a lograr no solo aceptando a Cristo sino luchando como lo haría Cristo.

Mi estimado lector que está pasando por alguna adicción, usted no está solo pero sino busca ayuda nadie le va ayudar; si bien es cierto que somos débiles ante las tentaciones, principalmente cuando venimos de vivir adicciones pero en Cristo hemos recibido poder para derrotar a cualquier monstruo por grande que sea.



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