miércoles, 2 de abril de 2014

ESCUDRIÑANDO NUESTROS CAMINOS

Escudriñando nuestros Caminos

Lamentaciones 3:40
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová.

Se ha puesto a pensar si la forma en que usted lleva su vida le agrada a Dios, si su manera de vivir es de un verdad cristiano.
Es probable que ya tenga un buen rato de caminar en el evangelio; pero si aún no hay paz en su corazón le puedo garantizar que usted no está caminado conforme Dios manda que viva todo creyente.

No basta solo con hacer algo sino que hay que sentir esa pasión por lo que hacemos y me refiero a la forma de adorar a Dios. Usted puede engañar a la gente con su forma de ser, pero Dios tiene perfecto conocimiento, no solo de cuanto decimos o hacemos, sino también de nuestros pensamientos más secretos. Es probable que tu manera de vestir, hablar y tu comportamiento sean intachables como hijo de Dios; pero si tus pensamientos no son limpios toda intención va estar inclinada al pecado.

Creo que te  has dado cuenta de la cantidad de gente que tal vez conozcas que se congrega y muestran tener capacidad de un verdadero hijo de Dios, pero si pudiéramos ver lo que maquina su mente creo que muchos retrocediéramos; y es que una realidad en el cristianismo es que se nos enseña a leer la biblia, a orar, a congregarnos pero no nos enseñan como descubrir ese don de Dios de lograr una comunicación efectiva con él, ni cómo defendernos de lo que no se puede ver.

Un amigo me contó que había hecho un lista de lo que le habían dicho que era pecado,  para poder alejarse de todo eso y no caer en tentación; pero un día se dio cuenta que las tentaciones más peligrosas no estaba en lo que él había contado como pecado, sino que lo más peligroso era lo que él no veía. Y así es, tenemos que sacar la contaminación de nuestra mente, toda la escoria que traemos desde que conocemos el pecado. Los pensamientos, las ideas que van en contra del espíritu son el enemigo más peligroso que puede existir porque te atacan a diario y por montón y si te detienes aunque sea un tantito esa misma idea puede tomar forma y contaminarte el corazón y por ende el pecado ya está hecho.

Los mismos patrones de conducta a los que te enfrentas a diario te pueden activar la mente para que vuelvas a recordar lo que hacías antes. Cuidado con las amistades que tienes o con lo que lees, porque el enemigo es tan astuto que basta que escuches una sola palabra para empezar a recordar o a formarte una idea.

El enemigo multiplica sus ataques, pero es importante en presencia de un creyente el buen estado espiritual que sabe vestirse de toda armadura de Dios; ¿Y tú estás vestido de toda armadura de Dios?. Es por eso que la armadura que no consiste en un conocimiento, sino más bien en algo teórico intelectual de ciertas verdades de nada sirve.

Amigo amiga podríamos estar en un error creyendo que andamos conminando bien; pero solo un camino existe y es el buscar la ayuda Divina que viene de Dios. Tan solo depender de él y aceptar su gracia Divina para ser enseñados, por la palabra de Dios porque siempre y ante  todo conviene examinar el estado de nuestro corazón. Una vez que comprendamos podemos hacer como lo hacía el Salmista “examíname oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mi camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” Salmos 139: 23-24.

Somos eterno porque nuestra vida continua en el reino de Dios; pero para nosotros cumplir todos estos requisitos es necesario que nos dejemos examinar por Dios, por la palabra de Dios. El camino recto solo depende de ti, dentro de tu corazón está la fuerza, el querer como el hacer, tan solo debes nacer para Cristo Jesús, sigue esta fe, confianza, firmeza, aceptación en la cual es autoridad.

Como Sendas de Esperanza no es nuestra intención criticarte ni confrontarte; más bien hacer conciencia del error  en que caemos como cristianos, algunos dicen que Dios no necesita de mucho sino poco esfuerzo y él hará la obra. Ah pero eso es cuando empiezas a caminar en el Señor, pero después ese poco tiene que convertirse en bastante. Déjame decirte que en el amor de Dios o es bastante o es nada. Por lo que te hago la invitación a sacrificar tu vida  rechazando el pecado, pues este es el paso más importante que salvará tu vida y tu casa.

Busquemos los efectos y causas de aquello que estorba nuestro caminar en Cristo e inclinémonos bajo la mano poderosa de Dios olvidándonos de la apariencia y preocupándonos por tener un corazón limpio y atado a la voluntad divina.

Recuerda que nunca podrás escapar del pecado si aún sigues tocando aquello que te llevó al pecado.

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