sábado, 30 de junio de 2018

¿Por qué Dios permite el sufrimiento?




¿Por qué Dios permite El sufrimiento?


 

El sufrimiento es un curso obligatorio de la universidad Divina, nadie puede graduarse sin pasar por una temporada de sufrimiento.

Sé que usted ha sufrido en más de una circunstancia de la vida, quizá ahora le está pasando, y ese curso es muy suyo, porque yo no conozco lo que usted está sufriendo, pero conozco lo que yo y mi familia hemos sufrido en el proceso de los años. Así que Dios nunca se equivoca, porque él es perfecto, hace todas las cosas correctamente, así que cuando él permite experiencias dolorosas nunca está sorprendido.

Algo que he aprendido en este proceso es que cuando nosotros oramos a Dios no le informamos de nuestras circunstancias, en la oración nuestra Dios no aprende nada, los que aprendemos somos nosotros; usted no le informa a Dios de sus necesidades, no es que usted esté orando y le dice Señor estoy enfermo y Dios le contesta: que bueno porque no me había dado cuenta vamos a ver qué medidas tomamos para poder ayudarte; Dios conoce todas las cosas, él conoce nuestros pecados que producen sufrimiento, él conoce los pecados de otros que producen sufrimientos a nosotros y también conoce nuestros errores y nuestras fallas y él quiere evitarnos determinados sufrimientos, porque él sabe que nosotros podemos evitarlos, pero hay otros que él sabe que tenemos que vivirlos porque hay cosas que nunca aprenderemos sin pasar por experiencias dolorosas.

Por eso es que el sufrimiento es un curso obligatorio de la universidad de la vida, cada persona tiene que vivirlo en algún momento. Quiero ser realista y por ello voy a hablar del sufrimiento que nosotros mismos nos buscamos, de hecho, yo me he buscado algunos sufrimientos por mis pecados igual que ustedes, cuando uno mira para atrás y se da cuenta de los pecados que ha cometido, uno quisiera volver atrás, esto hubiera evitado dolor a usted y a su familia, lamentablemente no se puede volver atrás por eso tengo que lidiar con las consecuencias de mi sufrimiento.
Hay sufrimientos que vivimos por lo pecados de otros, poro quiero hablar del sufrimiento que en términos humanos nos merecemos. La palabra de Dios está precisamente para ello, porque la escritura es inspirada por Dios para ello, es útil, es eficiente para enseñarnos, para guiarnos, para corregirnos en justicia a fin de que el hombre de Dios sea maduro.
Nuestro problema nos son los problemas, es la inmadurez, no son los sufrimientos los que destruyen los matrimonios sino la falta de capacidad para enfrentarlos; así que por eso es que Dios en forma extraordinaria para no dejarnos solo en la vida, nos ha dejado este maravilloso libro con enseñanzas claras , todas las respuestas para la vida están en la biblia, Dios no ha querido que vivamos una vida llena de miseria, él quiere que vivamos una vida fructífera y realizada, por eso el apóstol Pedro dice: todas las cosas que pertenecen a la vida a los procesos de la vida, a las circunstancias de la vida, como enfrentar la vida, todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad y a nuestra relación con Dios os han sido dadas, ya las tienen por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.
Seria sencillo que uno madurara apenas conoce a Jesucristo, pero no es verdad, sabe que la fe no es suficiente para convertir a los individuos en maduros, hay gente de fe inmadura, los dones espirítales, la práctica de los dones espirituales no producen madurez, porque la práctica de los dones espirituales pueden ser practicada por carnales así que no producen madurez; usted nunca madura orando, usted nunca madura ayunando, porque el pueblo no perece por falta de ayuno y oración, sino por falta de conocimiento de la verdad, porque es la verdad la que produce madurez.
La biblia dice que la escritura es inspirada divinamente y el objetivo es que el individuo sea maduro y Dios ha entregado a nosotros, dones, talentos, apóstoles, profetas, pastores, maestros y todos tenemos una misma misión en la vida, aunque la manejamos de diferente manera, pero la misión de las escrituras es perfeccionar a los santos para que se convierta en individuos maduros.
Así que nuestro más grave problema no son los problemas sino la inmadurez para enfrentarlos; por ello es que usted puede evitar sufrimiento mientras más conozca la verdad  y mientras más aplica la verdad, porque lo que produce la trasformación del individuo es la aplicación de la verdad, así que usted no va a cambiar solo por sentarse en una iglesia a escuchar, cantar, memorizar verdades, cantar verdades , declarar verdades, admirar verdades, escribir verdades y nunca va ser transformado; porque lo que produce la trasformación del individuo  es la aplicación de la verdad, por eso el Apóstol Pedro dice: Poner toda diligencia para que a su fe añadan virtud.
No lo tome a broma, esto es serio, recuerde que esto es fe, y fe es creer en un Dios que tiene el poder para hacer milagros, pero no siempre los hace, seria idílico que Dios cambara todo en milagros. Quiero que nos enfoquemos en un pasaje de las escrituras que es obvio que va a hablar de esta situación que vivimos todos y se encuentra en la segunda carta a los Corintios 1:2: Pablo apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo. A la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya, Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Esto es lo que necesitamos precisamente nosotros en aquellas situaciones más difíciles de la vida “gracia y paz”, la gracia que nos obliga a mirar a Dios y ver que este Dios por su gracia nos da lo que NO merecemos, nadie merecía la salvación, nadie merecía ser hijo de Dios, él nunca nos miró a nosotros y dijo a este yo lo voy a salvar porque tiene los méritos suficiente como para poder salvarlo, la biblia dice que no, de hecho él buscó lo más bajo, lo más vil del mundo y por su gracia se inclinó a nosotros y entre miles de personas Dios dijo tu eres mío, por ello es que tenemos que aprender a vivir en la gracia de Dios, es importante que aprenda este principio y es que la Paz de un individuo no depende de estar rodeado de personas pacificas sino de depender de los principios de la palabra de Dios para saber cómo enfrentar a aquellos que le hacen la guerra; la paz no se debe a las circunstancia en que vivimos, la paz se debe al Dios que tenemos, el poder que nos ha dado la sabiduría que hemos adquirido para saber enfrentar las circunstancias de la vida.
Quiero que aprenda conmigo que Dios, aunque conoce todo no siempre nos evita el sufrimiento, pero siempre nos deja disponible su gracia y su paz; el esperar en el Señor es esperar que en la aplicación de la verdad va a ocurrir lo que él dijo, no es cruzarse de brazo. 
La paz del individuo no depende de cuan pacifico son los que le rodean, sino de cuan sabio es para enfrentar a los que le hacen la guerra. La paz del individuo no proviene de cuan pacifica son las circunstancias alrededor de él, sino cuanto ha aprendido a depender de Dio, de sus principio y de la aplicación de la verdad para sumir la responsabilidad para enfrentar la vida y no solamente entregarle la carga a Dios para que el haga un milagro.
Otro principio: bendito sea el Dios y padre de nuestro Señor Jesucristo padre de misericordia y Dios de toda consolación, eso significa que si Dios esta allí, no debería haber problema ni angustia que Dios no pueda Consolar; Dios es un Dios soberano que debe ser alabado, adorado y obedecido pese a las circunstancia que vivimos, por eso Pedro dice: bendito sea el Dios y padre de nuestro Señor Jesucristo que tiene todos los recursos para entregarnos todo lo que necesitamos y así poder enfrentar todas las situaciones; por eso es consolador y consolador es aquel que se pone junto a nosotros y nos muestra un nuevo camino, nos dice lo que tenemos que hacer y nos consuela en todas nuestras tribulaciones, no es aquel que viene a tocarnos el hombro y te dice todo va estar bien; por tal razón aprendí que no tenía que preguntarle a Dios ¿Por qué?, sino ¿para qué? Y la respuesta en que en vez del porque mejor preguntemos para que, porque si Dios es soberano de gracia y de paz, que nunca se equivoca, que nunca se atrasa, entonces tiene que tener una razón para permitir el sufrimiento.
 Primer ¿para qué?: Dios permite sufrimientos para que recibamos el consuelo Divino, para que aprendamos a consolar a otros humanos en sus tribulaciones sé que no es fácil verdad, yo no sé qué ha vivido usted pero Dios nunca se equivoca, yo recuerdo experiencias para atrás que no hubiera querido vivir pero vaya que me han servido para ser consolado y poder consolar a otros que se encuentran en medio de gran tribulación. 2 Corintios 1:8-9 Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

Entonces el segundo ¿para qué?: Dios permite el sufrimiento para que no confiemos en nosotros mismos, sino en la gracia de Dios, en ese Dios que tiene más poder que nosotros, porque resucita a los muertos. Todos  tendemos a acostumbramos a depender de nuestra fortaleza, el problema es que nuestro recurso es limitado, por eso es que Dios permite experiencias para que no confiemos en nosotros mismos sino en Dios que nunca se equivoca, que siempre provee en los momentos más difíciles., él nos libró (pasado) y nos libra (ahora), y nos librará (futuro), pero allí no termina todo, vienen más sufrimientos.

Tercer ¿para qué?, Dios permite el Sufrimiento para que no nos encerremos en nuestro lamento, sino que oremos los unos por los otros y nos apoyemos por eso es el pueblo de Dios, por eso es la familia de Dios, para que luego cuando Dios conteste la oración y talvez nunca sane y talvez nunca se arregle el problema de la manera que usted creía; pero para que en el momento que Dios le entregue la respuesta que él determinó que es buena, aunque a nosotros nos confunda, para que cuando él responda le agradezcamos y el reciba la gloria.
                                                                                                                                                                                   
Me encanta este último para que, porque empieza con Dios y termina con Dios.  Grávese esto: Todo problema y sufrimiento hay que enfrentarlos integralmente, no es solo espiritual, si usted enfrenta un problema tiene que tomar otras medidas fuera de su dependencia de Dios, porque usted no es solo espíritu sino que también es mente, emociones por ello es necesario que trabaje aquello, si su médico le receta un tratamiento médico va a tener que someterse a ese proceso, si quiere curarse y tendrá que tratar su problema físicamente.

Termino con esta ilustración, Elías era un gran profeta de Dios y este gran profeta de Dios estaba acostumbrado a que Dios hiciera milagros; él Dijo Señor quiero que llueva y llovió, quiero que pare la lluvia y paró, señor ahora quiero que le des aceite a la viuda y Dios le dio y por ultimo dijo ahora Señor yo quiero que mates a todos estos profetas y Dios los mató; luego recibe una amenaza y Jezabel le manda a decir en 24 horas te mato y Elías dijo en 24 horas voy a morir y salió huyendo el gran profeta de Dios, porque él era hombre y todos los humanos sufren y tenemos miedos y Elías se coloca debajo de una árbol y se empezó a llenar de angustia a tal grado de llegar a un estado depresivo, le dijo Señor ya no quiero vivir mejor mátame y tal vez Elías esperaba milagros y mire como es Dios de hermoso que lo trato espiritual, física y emocionalmente y mire la respuesta le preparo un rico emparedado en el cielo, le trajo la comida, lo hizo comer, lo hizo descansar; porque no todo era milagro.
segundo le trató emocionalmente y le mando a Eliseo para que le ayudara, por ello es que la parte emocional es buscar ayuda, buscar amigos en donde podamos apoyarnos y tercero es volver a la sencillez de la vida cristiana a lo elemental, porque Elías quería otro milagro; pero Dios le Dijo tranquilo y entonces vino un fuego y dijo Elías allí Está Dios y dice la biblia allí no estaba Dios; luego vino un viento que partía las rocas y dijo Elías ese si es Dios y la biblia dice y Dios no estaba allí y luego vino un terremoto y dijo ahora si porque este es un terremoto tiene que estar Dios y Dios no estaba allí; entonces la enseñanza es que Dios no siempre quiere que miremos los milagros aunque ellos existan, pero Dios quería decirle a Elías vuelve a tu vida sencilla tu elación espiritual conmigo, por ello mi consejo es que vuelva a su vida sencilla con Dios, su oración, su lectura bíblica y siga adelante con consejos apropiados y preocúpese de su físico, coma, aliméntese apropiadamente porque esa es la receta Divina para vivir una vida plena y entender lo que Dios quiere que entendamos, y aprenda de las escrituras que haga lo que haga, viva como vida el sufrimiento siempre será parte de nuestra vida.

 


domingo, 10 de junio de 2018

El precio de detenerse

El precio de detenerse


Isaías 53:6: 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

En todas las relaciones, detenerse tiene varios significados en algunos casos detenerse significa perder; detenerse significa alejarse, claro está que cuando usted tiene un amigo y deja de hablarse por un determinado tiempo esa relación de amistad no es que esté mejorando, simplemente se está alejando y dentro de poco tiempo quizá ya no sea posible recuperarla; cuando usted frena la comunicación con su cónyuge y deciden no dirigirse la palabra con intención de evitar esas confrontaciones acaloradas, le garantizo que esa relación no está mejorando, al contrario lo único que está haciendo es alejándose de su pareja; cuando nosotros como padres decidimos cortar la comunicación con esos hijos rebeldes y creemos que de esa manera les estamos castigando, le garantizo que esa relación nunca va a mejorar, porque en todos los aspectos de la vida cuando usted se detiene simplemente se aleja.

Reflexionando un poco, sabe que cuando por cualquier motivo nos detenemos en nuestro caminar espiritual nos pasa lo mismo, porque desde el momento que nos detenemos dejamos de crecer y por ende nos empezamos a alejar de Dios.

Muchas veces pensamos que si nos alejamos poco nos será fácil regresar, pero no es cierto, es igual que en toda relación, cuando usted se detiene simplemente se aleja y cuando usted se aleja, se pierde la confianza, la admiración y lo más delicado es que se rompen lazos; pero eso, es que a veces sentimos que Dios nos ha abandonado, sentimos que Dios no nos escucha, pero fuimos nosotros los que en alguno momento de nuestra vida nos detuvimos, dejamos de congregarnos, dejamos de orar, dejamos de leer la biblia y es allí que empezamos a cortar esa relación con Dios, perdemos esa amistad, esa confianza y esa admiración a tal grado de sentirnos vacíos.

Por ello es urgente que nuestro caminar con Dios sea de todos los días, para que no perdamos esa comunicación y nos se rompan esos lazos, de lo contrario vamos a perder el rumbo de la vida.
Cuando caminamos fuera de este contexto espiritual la vida gira en torno a las corrientes de mundo, lo que hace que nuestra suerte permanezca a la deriva, en pocas palabras seria como estar expuesto a todo, Isaías 59:2 dice: Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír.

Cuando la biblia dice que nuestras iniquidades han hecho divisiones entre Dios y nosotros es porque hemos dividido un todo entre dos  y estamos caminando en la parte dividida donde Dios ya no está allí, donde Dios ha ocultado su rostro para no oírnos, porque lo que estamos haciendo no le agrada, usted y yo sabemos que si estamos caminando fuera de los caminos de Dios es porque en la otra parte dividida de ese todo hay algo que nos sigue pareciendo atractivo y estamos siendo parte de ello y cuando acabamos todas aquellas reservas espirituales sentimos que ya ni el sol nos calienta, ya no tenemos paz, por más que nos esforcemos no damos frutos, sentimos que nuestras oraciones ya no son escuchadas y es allí que todos llegamos a creer que Dios nos ha abandonado, que Dios está molesto porque no contesta; pero el problema no es Dios, el problema es que estamos buscando a Dios donde él ya no está, porque Dios está donde lo dejamos cuando nos apartamos de él, cuando perdimos esa pasión por la oración, de congregarnos, de leer la biblia, cuando perdimos esa pasión por las cosas de arriba.

Tenga en cuenta que entre más nos alejemos de lo espiritual el mundo nos parecerá más atractivo,  por ello es que no será cosa fácil volver, Isaías 53.6 dice: Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino.
Usted no pretenderá que le abran la puerta y le aplaudan, después que por su propia decisión decidió retirarse; igual es en el área espiritual, y aunque para Dios no somos extraños pero es necesario  que le busquemos y que volvamos a generar esa confianza; porque apartarse no cuesta nada más regresar nunca será fácil.
Es importante y necesario que permanezcamos firmes en los camino del Señor, para que no enfriemos nuestra fe, porque buscar a Dios y llegar exactamente al lugar donde se aparto de él es empezar de nuevo, y llegar a ese extremos le garantizo que no será nada fácil.

El precio de detenerse es empezar de nuevo, y estoy seguro que usted qué me está leyendo no estará dispuesto a pagar ese precio, hay personas que me dicen que se apartaron de Dios y que han intentado regresar y no han logrado sentir esa pasión como cuando le conocieron, el problema es que para encontrarle simplemente hay que empezar de nuevo y empezar requiere más esfuerzos.

Por eso es que cuando usted se detiene o por cualquier motivo decide apartarse del caminar en Cristo, Satanás se alegra porque sabe que ese es un asalto exitoso para desviar las ovejas del rebaño y cuando una oveja se aparta del rebaño ya no tiene dirección y se expone al peligro porque ya no está su guía, su pastor para que la defienda; es por eso que cuando nos detenemos nos empieza a suceder de todo porque nos hemos descarriado del rebaño y ya no tenemos al pastor que nos guie, y como ha sido siempre sin Cristo en nuestra vida no somos nada, ni tenemos nada, lo que logramos es pasajero porque solo nuestras fuerzas no bastan para mantenernos firme.