sábado, 8 de septiembre de 2018

El mayor asalto a la fe cristiana


El mayor asalto a la fe cristiana


Quiero pensar que estoy llegando al lector en el mejor momento de su vida y no cuando esté pasando por situaciones adversas a sus creencias y contrarias a los propósitos para el cual fuimos creados. Hoy quiero llevar una enseñanza que motive al creyente a entender, retener y comprender lo que Dios tiene para aquellos que deciden creerle y adueñarse de esos dones tan maravillosos de los cuales hemos sido dotados,  que por falta de conocimiento muchos no logran experimentar ni aprovechar al máximo ese don que todos tenemos. Dios nos regaló la salvación, y dice su palabra que todo aquel que en él cree será salvo; pero no nos dejó a la deriva, sino que también nos dotó de ese don y regalo maravilloso que se llama fe.

La fe debe estar activa en cada creyente porque sin fe nadie verá al señor, nadie puede ser salvo si no cree que hay un Dios que envió a su hijo a morir por nosotros. La fe activa promesas, motiva a esperar, da vida, te sana, te enriquece, y te mantiene; ¿suena maravilloso verdad?, pero la fe tiene sus complementos y sin ellos no da frutos, así que la frustración, la enfermedad, los bajos logros y el fracaso no son porque no tengamos fe, porque todo aquel que tiene a Cristo como su salvador también le fue dotado ese regalo maravilloso; he escuchado gente que ve grandes logros en otras personas y se lamentan porque dicen que quisieran tener fe como esas personas, el problemas no es tener fe sino hacer que dé frutos; sabe que la fe puede hacer que usted logre todo lo que se proponga por muy difícil que parezca a su entendimientos natural, la fe es tan inmensa y poderosa que tiene libre acceso a todos los tesoros y riquezas celestiales que usted ni se imagina que existen. Los grandes hombres protagonistas de las historias que la biblia nos narra, lograron desarrollar la fe a niveles sobrenaturales, porque entendieron, comprendieron y retuvieron lo que era esencial para llegar a esa altura.

La fe no tiene caducidad, ni se acaba, ella siempre está latente en cada ser humano esperando que alguien se adueñe, no importa la edad, el color, sexo, pero si Cristo no es el señor de su vida no hay frutos; claro yo sé que tanto usted como yo hemos visto gente inconversa que dice tener fe y  se puede ver como logran levantar imperios; pero como lo dije en un artículo anterior, el problema no es lograr imperios, sino mantenerlos porque lo que logramos fuera de Cristo no tiene promesa de éxito ni de bendición y tan pronto como llega así también se va; ¡ah! pero también usted dirá que muchos están y han estado allí por generaciones y aunque no conocen o no quieren nada con Cristo aún se mantienen y siguen prosperando, pues déjeme ponerle esto en contexto y es que Dios tiene sus motivos por el cual no permite que estos imperios caigan y es que muchos de sus hijos dependen de ellos para mantenerse y mantener su familia.

Hebreo 11:1 Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
El ser humano vive más por lo que no ve que lo que logra ver, porque lo que no logramos ver con la vista natural es lo que nos mantiene viva la esperanza de lograr o alcanzar la libertad plena, y los grandes logros.

Hebreos 11:1 dice que la fe es la certeza de lo que se espera… esta es mi garantía que todo lo que yo espero y deseo eso viene hacia mí, hasta allí vamos bien, pero hay una condición y esa es “esperar” entonces esa certeza deja de ser una realidad cuando dejamos de esperar. Hay cristianos que dicen que quizá eso no era para ellos porque nunca llegó, otros piensan que estaban pidiendo mal y por ello nada llegó, es por eso que tanta gente se ha rendido y es allí donde Satanás logra su propósito y hace el mayor asalto a la fe cristiana haciéndole creer que no le queda más que vivir una vida miserable. Por ello es que hay tanta gente que se lamenta porque no pasan de ser unos miserables, dejaron de esperar lo que venía para ellos y como dejaron de esperar, lo que venía Satanás lo tomó y se lo llevó para agradar al mundo y de esa manera hacerle creer al mundo que allí están siendo bendecidos y que no necesitan buscar a Cristo, eh ahí que el fruto del inconverso es producto de la debilidad del cristiano, siendo este uno de los grandes asaltos a fe cristiana. Entonces la clave para desarrollar una fe sobrenatural, es esperar lo que anhelamos y que no vemos, pero que tenemos la certeza que pase lo que pase va a llegar a nosotros.

Hebreos 11:1 dice que ….la fe es la convicción de lo que no se ve; entienda bien esto, que dice que tenemos que estar convencido de creer en lo que no vemos, no dice en lo que vemos; pero en esto muchos nos equivocamos y llamamos fe a los frutos que obtenemos de lo que vemos, muchos creyentes han desarrollado un falso concepto de la fe y cuando tienen problemas no activan la fe Divina de la cual han sido dotados, sino que corren a buscar al vecino, al amigo, al familiar que cree que le puede solucionar su problema; otros creen que su situación financiera se la puede solucionar el amigo millonario, que su desánimo lo soluciona con un tranquilizante, con irse a la cama a dormir; algunos piensan que si tuvieran el dinero suficiente para pagarse un buen médico podrían curarse de su enfermedad, otros creen que si tuvieran amistades de renombre podrían alcanzar el éxito en un buen empleo y así  tantas cosas que usted llama producto de su fe, pero eso no dice la biblia; y no es que esos resultados sean malos, el problema es que buscamos en el mundo lo que Dios tiene para nosotros y como el enemigo nos sale al encuentro y nos logra engañar ya no buscamos a Dios, por ello es que muchos cristianos jamás han logrado arrancar nada de lo Divino.

Si tan solo pudiéramos creer y mantenernos allí, sin que nada nos haga dudar, no habría nada imposible de lograr, porque lo que no vemos es lo que viene de Dios y lo que viene de Dios no solo es mejor sino que también es permanente. La fe es el seguro de vida que cubre todo lo que usted como Creyente pueda anhelar, y dije todo a acepción de nada, pero muchos mantenemos esa póliza intacta porque no somos capaces de creerle a Dios sino que vamos al mundo a buscar lo que ya tenemos en Cristo, pero como no lo vemos ya no lo buscamos.

Isaías 31-1 dice: ¡ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al santo de Israel, ni buscan a Jehová¡.En Isaías 31-1 vemos que hay una situación negativa, un ay de dolor para aquellos que confían más en lo que ven que en lo que no ven; porque lo que no vemos es lo que tiene promesa de bendición, nos enriquece en todos los aspectos de la vida y es permanente. Por ello es que cuando vamos al mundo a buscar ayuda, hacemos a Dios a un lado y es probable que consigas ayuda pero su efecto es pasajero y con el tiempo vienes a estar igual o peor que antes porque nada fuera de Dios es permanente.

Hay muchos que decidimos creer que los bancos tenían la solución a nuestros problemas económico y se endeudaron y ahora están con la soga al cuello, creyeron más en lo que vieron dejando a un lado el tesoro de la fe;  otros están más enfermos que antes porque pusieron su confianza en el especialista médico y se olvidaron que dentro de ellos estaba ese tesoro de la fe; pero la impaciencia nos derrota antes de lograr que la fe lleve a cabo su cosecha.
¡Ah! pero también hay que entender que para todo hay un proceso, nadie puede pretender que la fe le dé frutos instantáneos, todo lleva tiempo y dedicación de parte suya, es como hacer una compra en línea, pero si no le da seguimiento es probable que no reciba su compra, pues igual es la fe, usted anhela, sueña, piensa, recrea dándole forma a su deseo día con día, pero muchos sembramos y nos olvidamos que hay una siembra y que para que dé frutos no debe descuidarla ni olvidarse de su siembra. Todos los que sembramos lo hacemos convencidos que obtendremos frutos, pero cuando nos olvidamos dejamos de esperar y cuando eso pasa ya no recibe nada porque simplemente usted ya no espera lo que sembró por lo tanto ya no hay certeza de nada porque puso su mirada en lo que se ve y eso no es fe. Esto es delicado porque algunos dirán: a mí, Dios me contesta rápido y gracias a mi hermana que vive en el extranjero pude resolver mi problema-… tenga cuidado porque Satanás es astuto y sabe cómo entretenernos y engañarnos para que cada vez que tengamos un problemas descendamos a Egipto y dejemos de buscar al Santo de Israel, que tiene todo aquello que necesitamos y que él nos quiere dar.

Alimente su fe y logrará ver sus frutos, cuando usted tiene hambre, es porque necesita nutrientes y proteínas  para poder continuar en pie y si no los ingiere a la hora y de manera correcta estoy seguro que empezaría a debilitarse, luego se va enfermar; sabe, que por eso es que nos debilitamos y no logramos esa madurez de confiar en el Santo de Israel como Dios quiere, porque cuando perdemos fuerzas y caemos en desánimos lo primero que se va de nuestra boca es la alabanza, luego la oración, disminuye la lectura bíblica, después ya no queremos escuchar predicaciones y al final se nos va toda intención de congregarnos, pero esto es natural, porque desde el momento que empezamos a sentir ese desanimo nuestro cuerpo nos está alertando que necesitamos alimentarnos espiritualmente y cómo hacemos lo contrario y dejamos de comer para el espíritu, poco a poco nos vamos debilitando y de pronto todo aquello que había sembrado convencido que vendría se muere, porque su reserva espiritual no tiene la madurez ni la fuerza para hacer reventar esa siembra y por ende ya no hay cosecha. Allí se murió todo y vuelve a empezar de nuevo y eso es lo que está pasando en la vida del creyente, y así se le van los años jugando usted solo sin lograr nada, porque está creyendo en lo que ve, buscando en el mundo lo que debería buscar en el santo de Israel, o simplemente su alimentación espiritual no es suficiente para reventar ese cúmulo de bendiciones que tiene la fe.

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