miércoles, 29 de enero de 2014

ME QUEDE DORMIDO

ME QUEDE DORMIDO

Cuando era niño siempre me preguntaba el porqué mis padres me enviaban a la cama a las 8 de la noche, me enojaba sentir que  me obligaban a dormir y no entendía que era por mi bien, que era necesario que descansara para no dormirme en clase. Cuando comencé la universidad entendí el valor de dormir, ya que en muchos ciclos comenzó muchas etapas de desvelo, y fue en ese lapso de mi vida cuando valore lo que realmente no apreciaba de pequeño el hecho de descansar correctamente y no quedarme dormido.
En la vida espiritual batallamos constantemente contra el sueño de la carne, ya que el descanso en la palabra de Dios evita que el sueño de la carne nos haga dormir y por ende ser vulnerables a sus ataques.

“y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto.” Hechos 20:9

Muchas veces nuestra vida espiritual es como la del joven Eutico, que a pesar de que tenemos una relación con Dios, asistimos a una iglesia, procuramos leer la biblia y orar, terminamos por aburrirnos y dormirnos porque no hemos aprendido a descansar en la palabra de Dios, quizás comenzamos haciendo bien las cosas pero llega un momento en que la rutina nos consume y comenzamos a sentir aburrido todo lo que Dios quiere decirnos, estas vivencias no son ajenas de la vida cristiana, muchos pasamos por esos instantes en los cuales nos aburren las predicaciones, no le encontramos el mismo gusto a leer la biblia y perdemos el interés de orar.

Este sueño es el mas peligroso que puede existir porque es el que puede ocasionar nuestra muerte, debemos siempre sentir un anhelo por buscar a Dios, por asistir a la iglesia, por platicar con el, que no nos baste ser unos asistentes a la iglesia sino que la obra de Dios se siga manifestando en nuestra vida. Eutico ciertamente estaba en el lugar correcto pero su pensamiento se había dormido
.
Es por eso que muchos cristianos vuelven a tras porque se duermen en la rutina de buscar a Dios y olvidan que no es una rutina la relación con Dios, mas bien es un cambio de vida, por eso mi hermano no te extrañe si de repente vuelves a cometer el pecado que habías abandonado porque eso significa que te quedaste dormido y ya no escuchaste la palabra de Dios, es momento de reflexionar si buscamos a Dios porque lo necesitamos o por rutina.

“Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo. Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió.Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados.”  Hechos  20:10-12

En el versículo anterior podemos ver que siempre la misericordia de Dios es inmensa, ya que a pesar que muchas veces el sueño de la carne nos distrae del descanso espiritual, Dios en su inmenso poder y misericordia nos da la oportunidad de volver a despertar, mi hermano es difícil cuando siendo conocedores del camino de verdad nos desviamos a la senda de la oscuridad, hay luchas internas que nos dicen que somos hipócritas, que no merecemos seguir adelante, que asi somos y que no vamos a cambiar, pero esa es la vos del enemigo que no quiere que te levantes de nuevo, que quiere verte en el suelo, si te quedaste dormido por el sueño del pecado aun es tiempo de despertar y abrir los ojos y ver la luz de la vida.

“Por esta razón dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.” Efesios 5:14

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