viernes, 13 de mayo de 2016

Como vivir una relación matrimonial saludable.

Como vivir una relación matrimonial saludable.
(VIpartes de la serie ¿cómo vivir casados sin vivir decepcionado?)



Desde el principio de este artículo he tratado de hacer que toda palabra o idea sea de acorde a lo que quiero que usted entienda y por ello le parecerá confuso o sacado de razón, pero solo aquellos que integran con madurez logran tener un matrimonio saludablemente.

Insisto que nadie puede hacer feliz a la otra persona, me refiero que toda persona es infeliz por qué no ha aprendido a vivir saludablemente con personas no saludables y esto es el secreto de la vida.

Cónyuges elijamos vivir con madurez, solteros prepárense para enfrentar estas situaciones cuando llegue el momento de administrar el matrimonio. Porque una persona preparada actúa con madurez, Yo personalmente he aprendido que voy a madurar cuando alguien me hable mal, cuando mi esposa me conteste mal, entonces Yo voy a contestar bien porque dos males nunca hacen un bien.

*      Dios castiga la desobediencia.
*      Dios bendice la obediencia

Aunque mi cónyuge sea desobediente, el siempre me va a bendecir a mí por obedecer a él y actuar bien aunque mi cónyuge actúe mal.

Antes de actuar piense que dos males nunca hacen un bien y que tiene que actuar bien con su esposa, tiene que responder bien cuando ella le trate mal, tiene que actuar cariñosamente, tiene que servirle aunque ella no le sirva, tiene que exhortar bíblicamente aunque a ella no le guste y por ultimo tiene que hacer lo que debe delante de Dios aunque a nadie le guste.

No trate de agradar a otra persona haciendo lo que no debe hacer, no cumpla los caprichos de otra persona; déjeme decirle una gran verdad si usted vive así no le garantizo que tenga una relación saludable; si usted vive bien no le garantizo que vaya a tener una relación saludable porque la relación conyugal no depende de un individuo sino que depende de dos y si usted actúa bien  y su cónyuge actúa mal usted va ser feliz pero nunca va a tener una relación saludable.
El secreto es que usted no es responsable de tener una relación saludable; usted es responsable de vivir una vida saludable y si usted y su cónyuge viven una vida saludable entonces van a tener un matrimonio saludable y si usted vive una vida saludable y su cónyuge elige una vida conflictiva usted es saludable aunque su cónyuge viva una vida inmadura.

Veámoslo desde este punto de vista:

Lo que Dios bendice es mi madurez, mi obediencia no lo que haga mi mujer, es por eso que la vida cambia cuando entiendo que Dios tiene que ser el Señor de mi vida y esta es la primera característica que debemos tener en cuenta para lograr vivir una relación provechosa.

Usted mujer, usted marido no es el responsable único de tener una relación saludable, sino que son los dos, si uno de los dos elige no tener una relación saludable, elige no prepararse, elige tener una mala actitud, elige vivir amargado no hay nada que usted pueda hacer para que su esposa o esposo viva saludable. Lo que si puede hacer es vivir una vida saludable aunque tenga una mujer no saludable y lo que Dios va a bendecir  es su decisión de hacer vivir lo correcto.

Cuando usted actúa bien como Dios manda, sirve con amor es una excelente esposa, trata a su marido apropiadamente, le sirve con cariño, tiene una vida sexual saludable y si usted cree que por eso va tener un marido de primera déjeme decirle que se equivocó

Usted tiene que ser una mujer que sirve con amor, que tiene límites bíblicos, que sabe decir las cosas correctamente, la razón por la cual debe ser así es porque Dios le manda
y le bendice si hace correctamente, no por agradar a su marido porque se lo garantizo usted nunca va lograr agradar a su cónyuge en todo lo que su cónyuge quiere.

Profundizando un poco más, debido a que la relación no es una relación que se mantiene sin variación, sino que mejora o empeora; esto significa que nuestro matrimonio requiere de permanente atención no se descuide de su relación matrimonial hay que estar permanentemente atento a lo que ocurre en ella, por ello requiere que los cónyuges deben prepararse constantemente.

La razón por la cual mi esposa tiene un buen marido y yo una buena esposa es porque nos hemos preparados para esto; quiero que usted aprenda lo que yo he tenido que aprender para mi esposa y para mí.
Recuerdo momentos de mi vida matrimonial en que solo porque veía a mi esposa tranquila y confiada creía que todo estaba bien y era tan cerrado que también creía que mi esposa podía resolver sus problemas sola y que no necesitaba de mi cuando permitía que más personas se desahogaran conmigo contándome sus problemas, pero pensaba que mi esposa no necesitaba mi atención.

Hubo momentos que yo creía que era más importante mi trabajo, la iglesia que mi esposa; confieso que me arrepiento de esos días. Hasta que llegó el momento de tomar la determinación que después de Dios mi esposa era la persona más importante de mi vida y que se lo demostraría con palabras, con mis actitudes y con mi comportamiento.

La razón de mi relación saludable es porque me he preparado continuamente, un hombre no puede escribir libros que ayuden a una mujer a menos que estudie profundamente la vida de una mujer, digo esto porque tengo un matrimonio imperfecto pero soy feliz. Sabe que lo primero que hago con mis amigos y compañeros de trabajo es analizar su estilo de vida matrimonial y casi siempre me doy cuanto cuando uno de ellos anda mal o está fallando y cuál sería la solución y esto es lo que he aplicado a mi vida y si yo puedo tener una relación provechosa, usted también puede. Un punto que tengo a mi favor  es que en mi entorno no permito que nada me desanime, ni una respuesta que me digan que  son o están siendo infelices culpando a otros de su infelicidad. Pero eso no es todo, quiero contarles que también he cometido muchos errores en mi vida matrimonial los peores que usted aún no ha cometido; razón por la cual me he visto obligado a aprender de aquellos que han triunfado y de los que han fracasado y de los que están tambaleando en su relación matrimonial.
Insisto que la vida matrimonial o mejora o empeora pero nunca se mantiene si usted está diciendo allí vamos pasando eso es mentira o mejora o eso va empeorando y para mejorarlo hay que prestarle permanentemente atención y hay que prepararse continuamente.
Le invito aprender con nuestras próximas entregas, no importa que tan deteriorado esté su relación de pareja; Dios es más que suficiente para restaurar su vida. Puede escribirnos a contactosendasdeesperanza@gmail.com
Y con el mayor de los gustos estaremos orando por usted y su familia, también puede solicitar la serie completa “COMO VIVIR CASADO SIN VIVIR DECEPCIONADO” se la enviaremos en pdf.

Ver las entregas anteriores:

PARTE I
PARTE II
PARTE III
PARTE IV
PARTE V







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