sábado, 22 de febrero de 2014

MADUREZ ESPIRITUAL

MADUREZ ESPIRITUAL



Cuando somos pequeños, muchas veces deseamos ser grandes, para poder gozar de todos los privilegios que a nuestra forma de ver gozan las personas adultas. Me recuerdo que lo que más me molestaba era que mi padre podía estar despierto después de las 8 de la noche, pero yo me tenía que ir a dormir, conforme fui creciendo quería tener mi mayoría de edad, pensaba que cuando la obtuviera gozaría de muchas cosas y no tendría el porqué darle cuentas a nadie, me recuerdo que cuando estudiaba deseaba que llegara la oportunidad de trabajar para hacer lo que yo quisiera, ¡Que equivocado estaba!
Cuando no tenemos la madurez suficiente creemos que la vida debe de adaptarse a nosotros, pero es al contrario, es nuestro deber madurar y adaptarnos a la vida, conocer a Cristo debe incentivarnos a desear mas y mas en cada oportunidad.

“desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.” 1 Pedro 2:2-3.

Cuando comenzamos a caminar en la vida en Cristo debemos de entender que lo que debemos de hacer, es buscar al Señor con todo nuestro corazón anhelar conocerlo cada día más y más, pero con el cristiano promedio ocurre lo contrario, comienza con un gran anhelo, jura que nada ni nadie podrá detenerlo, pero poco a poco su fuego se va apagando, por lo cual hay que procurar  desear el conocer a Dios como una necesidad irremplazable de nuestro existir.

Mi hermano la leche espiritual que hace referencia el versículo anterior se refiere a que no debemos de olvidar el porqué buscamos la presencia de Dios, muchos de nosotros hemos venido a los pies de Cristo o más bien Dios nos ha permitido conocerlo en medio de situaciones difíciles, en medio de deudas y enfermedades y cuando vemos la luz de Cristo sentimos que es la vitamina que nos hace recobrar las fuerzas y seguir adelante, pero luego que eso pasa muchos dejamos de alimentarnos porque sentimos que ya no lo necesitamos y ese es un gran error, porque una vez que probamos a Cristo ya nada puede ser igual.

“Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,”                           1 Corintios 3:2

En el versículo anterior Cristo nos recuerda que todos tenemos etapas de leche, etapas de aprendizaje en la vida cristiana, pero no podemos quedarnos solamente con la leche, quizás sintamos bien conocer poco de Dios, esa etapa inicial, cuando todo lo que la biblia nos muestra nos encanta, cuando sentimos que volamos, esa etapa tiene que evolucionar no podemos estancarnos y decidir cuánto de Dios deseamos conocer, sino más bien debemos añorar acercarnos a la etapa de la vianda.

Todos sabes lo que dice Jeremías 33:3, ese es un versículo más que nos indica que hay cosas grandes que no conocemos, no te gustaría saber qué es lo que Dios tiene para ti, debemos añorar la leche espiritual para fortalecernos y comenzar a comer alimento sólido, aquella palabra que nos habla de las responsabilidades, de aquellos temas que no nos gustan, pero que cuando ya hemos crecido espiritualmente comenzamos a entenderlos, mi hermano la leche es solo para el comienzo, pero hay más de Dios para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario