miércoles, 4 de junio de 2014

La Necrosis Espiritual

La  Necrosis Espiritual


“y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua, y gritó diciendo: ¡ah, señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó?  Y él le mostró el lugar. Entonces cortó un palo, y lo echó allí; he hizo flotar el hierro. Y dijo tómalo. Y el extendió la manos y la tomó. 2ª de Reyes  6:5 – 7.”

Me llena de emoción ver como hay tanta gente que sirve al Señor con tanta pasión, entusiasmo y entrega viviendo ese primer amor como la etapa más feliz de la vida. Esta misma seguridad es  la que a muchos ha hecho acomodarse y convertir  esa pasión  en una necrosis espiritual. Ah pero déjeme explicarle  un poco sobre este concepto.

La necrosis es la muerte del tejido corporal y ocurre cuando no está llegando suficiente sangre al tejido provocando así un daño irreparable.

Este es un término médico que me interesó mucho porque igual nos pasa a los cristianos que cuando creemos estar en la cima en paz consigo mismo, dejamos de perseverar y esto nos hace perder el impulso de seguir adelante llegando al punto  que nos sentimos tan bien que nos damos permiso  de hacer cositas…. Usted cree  que porque lo tiene todo puede  orar o leer la biblia una vez a la semana o pudiendo hacerlo hoy prefiere hacerlo mañana, se da permiso de no orar, de no asistir a la iglesia y cuando viene a darse cuenta, aquella llama que antes ardía cuando se alimentaba, ya se apagó por completo  al punto de llegar a una necrosis espiritual.

Mi hermanos  para que el tejido tenga vida es necesario que el torrente sanguíneo le este alimentado, pero si deja de alimentarlo poco a poco va muriendo.

Igual somos los hijos de Dios, si no nos alimentamos a pesar de estar en la cima vamos a empezar a morir muy lentamente, porque ningún cristiano puede  sobrevivir  sin alimentase llevando a diario un buen menú espiritual.


Si llegamos a sentirnos tan bien y queremos seguir bien, entonces es necesario que sigamos alimentándonos  de aquello que nos está provocando ese bienestar. Pero no nos dejemos morir teniendo las herramientas en la palabra de Dios  para poder sobrevivir aun cuando vengan los días malos.

En lo personal puedo comparar una necrosis espiritual en dos etapas

1-    Cuando nos acomodamos y por no alimentarnos  se apaga ese fuego que antes nos movía a gozo cada vez que estábamos en un culto; pero de esto nos podemos recuperar, identificando a donde nos quedamos, donde perdimos esa pasión por alimentarnos.

En 2ª se Reyes 6  5-6 vemos un relato: y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua, y gritó diciendo: ¡ah Señor mío, era prestada!
El varón de Dios preguntó ¿Dónde cayó? Y él le mostro el lugar. Entonces cortó un palo, y lo echó allí; he hizo flotar el hierro. Y dijo tómalo.

¿Sabes porque este hombre del relato logró recuperar el hacha?  Porque identificó donde se le había caído el hacha   -entonces usted y yo podemos revivir esa pasión y volver a ese primer amor solo tenemos que identificar a donde se nos cayó el hacha y solo así vamos a poder  recuperar  esa pasión y encender de nuevo ese fuego en nuestro ser.

Un gran amigo me comentaba que cierto día que participaba en una competencia  hicieron una carrera con unos amigos y aunque todos tenían probabilidades de ganar, él corrió y corrió y logró dejar a todos y cuando ya iba bien avanzado empezó a bajar la intensidad con que corría; a los minutos los demás competidores le alcanzaron y le pasaron y cuando trató de correr con el mismo entusiasmo se dio cuenta  que lo que hacía descansado le había hecho perder fuerza y le fue difícil recuperarse.

Quizás estamos iguales, creyendo que vamos bien adelantados en nuestra carrera espiritual, y nos estemos confiando y perdiendo fuerza para avanzar.  Mi estimado hermano si este fuera su caso  solo identifica donde se te cayó el hacha  y recupérala  y sigue adelante  con la misión que se te ha encomendado.

2-    Cuando reprobamos hacer el bien.
Esta es otra situación del cristiano, cuando nos retiramos completamente, perdemos la fe, justificándonos que ha sido por gusto el haberse acercado a Dios. Creemos que esto no funcionó al menos con nosotros, vemos las pruebas en otros como algo injusto y empezamos una guerra interna ya no con el enemigo sino con Dios. Cuestionamos porque otros tienen lo que con tanto anhelo estamos pidiendo; en fin un resentimiento tan grande hacia Dios que en vez de alentar a otros los debilitamos creyendo que con contarles nuestros fracaso hacemos bien. Y así empezamos a hundirnos en una gran depresión y cuando venimos a sentir ya estamos de nuevo en Egipto en un estado pero que el anterior y habiendo conocido a Dios  no le glorifican, ni  le agradecen  sino que se envanecen Romanos 1:21

El final de este enfriamiento lleva de nuevo a entregarse a las pasiones del mundo  y si a pesar de lo que Dios está haciendo en tu vida no apruebas tenerlo en cuenta, allí en donde Dios los entregará a una mente reprobada  para hacer  cosas que no convienen.

Romanos 1:28 y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.

Esto no es solo escritura usted y yo podemos dar gracias  a Dios que aún no hemos llegado a esa fase que otros ya están en esas situaciones.
Usted que nos lee no se  descuide no sea que caiga en una necrosis espiritual  y el daño sea irreversible.


Como Sendas de Esperanza le animo a levantarse  e identifique donde se le cayó el hacha antes que Dios le entregue a una mente reprobada.

1 comentario:

  1. tremendo mensaje, como perdemos el interes de buscar a Dios, y como morimos sin darnos cuenta

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