miércoles, 6 de febrero de 2013

EL DINERO



EL DINERO


Es muy frecuente escuchar a la gente decir: “Que el dinero saca lo peor de las personas” y creo que esta afirmación no está alejada de la realidad, en el mundo laboral, social comercial y porque no decirlo personal se basa en decisiones que tienen mucho a nada que ver con las posesiones terrenales, pero que piensa Dios sobre esto.
 
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” 1 Timoteo 6:10 
      
Si bien el dinero no es malo, el problema es amar el dinero esa es la raíz de los malo, nosotros podríamos tener un millón de dólares en una cuenta y no habría problema si tenemos presente que es solo dinero, pero podemos tener 10 dólares solamente y tener conflictos y problemas porque amamos conservar y acumular.
Nuestro Padre Celestial conoce tus necesidades, sabe que hay que pagar las cuentas, hay que comprar alimento, en ningún momento olvida que tú tienes que tener dinero, lo que sucede  es que nosotros olvidamos quien es el, según la biblia

"Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos." Hageo 2:8

Imagínate que dicha la nuestra si él es dueño de esto y nosotros sus hijos por tanto no somos pobres tenemos a quien recurrir, yo se que los problemas económicos son los más angustiantes, pero si en este momento tu estas pasando por una prueba de este tipo, quiero que te detengas un momento y analices que quizás no estás pidiendo de forma correcta.

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Santiago 4.3

Ves,  la biblia es clara, deja de pedir esto o aquello, a veces creemos que un nuevo trabajo o incluso ganar la lotería es la respuesta, Dios está tocando en este momento tu vida y está ahí para ayudarte, nuestro Padre no quiere vernos en desgracias ni pobreza pero quiere que sepamos administrar los tesoros que tiene preparados para nosotros, en esta hora yo te invito que hagas una oración, en la cual ya no le pidas, ya no le digas que quieres, más bien quiero que hagas una oración en la cual le entregues esa carga, porque tu ya no puedes llevarla, toda deuda, tarjeta de crédito, embargo, todo aquello por lo cual ya no puedes responder se lo dejes a él y te aseguro que él se encargara.

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)

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