miércoles, 30 de octubre de 2013

CUANDO TE ATREVES A PEDIR

CUANDO TE ATREVES A PEDIR


Recordando parte de mi infancia me puse a pensar en el trato que recibí de mis papas en ese lapso de vida que dependía de ellos y me vinieron muy buenos recuerdos, algo que ahora me impacta es que siempre que les pedía algo nunca me negaron nada de lo que ellos me podían dar; si mis papas hicieron eso, ¡imagínate lo que te puede dar nuestro Señor Jesucristo!, si hoy le pides confiando en que lo vas a recibir lo que le pidas, porque, ¿Qué? Nos puede negar nuestro padre celestial si es el dueño de este mundo, del oro, la plata y todo cuanto puedan pisar la planta de tus pies.
Salmos 24:1
De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.

Quiero contar un testimonio que ha marcado mi vida y has sido evidente ante todos los que me conocen “durante mi infancia empecé a sufrir un trastorno que no podía comer carne roja ni sus derivados porque me provocaba alergia en toda la piel; al principio no sabía qué era lo que me provocaba ese tipo de malestar. A los 11 anos descubrí que eran esos tipos de alimentos los que hacían esa reacción que por cierto muy dolorosa e incómoda.
Así fui creciendo y por más que mis papas buscaron una cura, solo encontraron medicamentos que me calmaban la enfermedad; lo cierto es que conforme iban pasando los años mi enfermedad se fue haciendo más crónica y evolucionaba a pasos agigantados. En ocasiones se me olvidaba e ingería derivados de carne roja y esto me ponía muy mal a tal grado de quedarme ciego por un buen rato hasta que pasaba el efecto de los alimentos, otras veces fui a parar al hospital en altas horas de la noche, porque también tenía complicaciones para respirar debido a esta enfermedad.

Esto se hizo una manera de vivir, siempre me mantenía pendiente de seleccionar los alimentos que consumía; como no conocía el poder de Dios, no le pedía que me sanara; pero 15 años después recibí a Cristo en mi corazón, pero tampoco le pedía sanación, porque pensaba que si me mantenía pendiente de no ingerir esos alimentos que para mi eran prohibido podría llevar una vida normal.
Cierto día un compañero de trabajo a observar un plato con carne a la parrilla dijo: “esto sí que se ve rico lástima que tu no puedas comer”, esto me indignó y me puso a pensar y en la hora de almuerzo empecé a hablar con Dios y esto fue lo que le dije: “Señor yo soy tu hijo y me siento mal porque no puedo comer cualquier alimento y los demás compañero si pueden, sé que esto no me está matando; pero porque no me haces el favor y me sanas, yo se que tú puedes” ahí terminó la simple, humilde y sencilla platica y no volví a decir nada mas, pareciera que quedó olvidado.

Como a los 20 días en otro almuerzo un compañero estaba comiendo alimentos que para mi estaban prohibido y me acorde de la plática que había tenido con Dios; fue entonces que le pedí que me diera de sus alimentos, a las 5 horas después me acordé que ya era hora en la que debería sentirme mal; pero no había ninguna reacción, ninguna molestia en mi cuerpo.

Entonces una semana después me arriesgue de nuevo y fue allí que Dios me confirmó el milagro; Dios me había sanado de una enfermedad que me había torturado por 22 años.

Para mí ha sido sorprendente como Dios responde nuestras súplicas por sencillas que sean, porque a Dios no le interesa el montón de palabras, sino que le expresemos nuestros problemas, que nos atrevamos a pedir con confianza. Si no me hubiera atrevido a pedirle sanación todavía estuviera con esa carga.

Dios quiere que le tengamos confianza que nos deleitemos en su palabra,  y que le expongamos todo cuanto nos esté incomodando, no se cuales sean tus cargas; pero si tu confianza está puesta en Dios, tenlo por seguro que serás librado.

Salmos 37:4
Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón 


Sabes Dios no necesitas que seas perfecto para poder obrar en tu vida, basta con que empieces a caminar bajo su dominio y descubrirás como nuestro Señor Jesucristo hará grandes maravillas en tu vida. 

sábado, 26 de octubre de 2013

LAS CUESTAS DE LA VIDA

LAS CUESTAS DE LA VIDA

                
 
El vivir en el campo nos hace tener experiencias muy diferentes a las personas que viven en la ciudad; hago esta comparación porque al igual que muchas personas “YO” también viví por casi 20 años en el campo alejado de la ciudad. Muchas veces tuve que enfrentarme a situaciones muy difíciles que me formaron carácter y me ayudaron a descubrir mi propio valor. Una de las cosas que más me ha marcado es el simple hecho de caminar a pie grandes tramos y lapsos de más de 3 horas; esto porque no hay un transporte adecuado o porque las calles no permitían el paso de un coche u otro medio de transporte. Pero hay algo a lo que siempre le huía y era a las calles empinadas, porque me cansaban, quedaba súper agotado después de haber logrado llegar al final de la cuesta, también vi gente que se detenía a medio camino para descansar y poder seguir avanzando. 

Hay algunas cuestas que se pueden rodear para evitar subirlas; pero hay ocasiones en las que es tu única opción para poder avanzar, porque no hay otro camino que te pueda llevar a tu destino.
Entonces no queda otra opción que estar bien alimentado para tener las energías necesarias y poder subir esas cuestas, que día con día necesitas caminar para buscar tu sustento, o de lo contrario te quedarás a media cuesta porque tus fuerzas te abandonaran antes de llegar a la cima.

Igual pasa en la vida de todo hijo de Dios, quizás creas que todo será fácil; pero así como es necesario subir una cuesta y que por mas que esquivemos no nos es posible avanzar si no pasamos por ella, así no vamos a poder rodear cualquier circunstancia que se nos presente en la vida, porque algunos problemas serán necesarios para que Dios pueda glorificarse en nosotros y mostrarnos sus maravillas, por tanto será necesario que muchas veces pasemos por el fuego, con la única diferencia que ya no estamos solos, si no que tenemos a Cristo con nosotros que está velando porque nuestra carga sea ligera, y pasajera y aunque estemos pasando por sufrimiento, la necesidad y la angustia Cristo nos sacará victorioso de todo ello
 “cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemaras, ni la llama arderá en ti”.
Isaías 43:2

Pero quiero que sepas que para poder salir victorioso de las dificultades es necesario que estemos bien nutridos del conocimiento de Dios y tomados de su mano, porque así como necesitamos estar bien alimentados para poder subir una cuesta tras otra y no quedarnos a medio camino; así también necesitamos estar bien alimentados espiritualmente para poder hacerle frente y salir bien librados en las dificultades que se presenten en la vida o fracasaremos en el intento de sobrevivir al enemigo. Es probable que logres avanzar pero si Cristo no está en tu corazón tenlo por seguro que te vas a quedar a media cuesta sin poder ver lo que hay al final del camino.

Ahora te das cuenta como hay situaciones que aunque no queramos vamos a tener que enfrentarlas porque son necesarias para poder avanzar en la vida, porque como hijos de Dios siempre vamos a llevar cargas; pero con Cristo tus cargas serán pasajeras.
“Gálatas 6:5

                 Porque cada uno llevará su propia carga”. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

UN CORAZÓN DURO

UN CORAZÓN DURO

Muchas Veces en la vida nos topamos con situaciones, en las cuales la rebeldía vuelve a surgir, ya que oponemos resistencia a lo que Dios quiere formar en nuestra vida, Dios nos anima a que humillemos nuestro ser y que tratemos de entender el por qué de las cosas; cuando los problemas y dificultades vienen a nuestra vida, buscamos a Dios en oración y le pedimos que quite toda aflicción y preocupación, pero no estamos acostumbrados a preguntarle a Dios ¿Qué quieres enseñarme con esta situación?
“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.” Proverbios 23:26
Ser hijo de nuestro padre celestial implica más que ir a una iglesia, orar y leer la biblia, consiste en rendirnos completamente a él, para que nosotros comencemos a morir en este cuerpo carnal y él se haga cada vez más grande en cada uno de nosotros, debemos comenzar a ver nuestra vida como un verdadero propósito de Dios, quizás hayas sufrido mucho, tal vez no puedo imaginarme las cosas que te ha tocado vivir, sé que hay historias desgarradoras y de sufrimiento en todo el mundo, pero en esta hora Cristo quiere que le entregues esa carga, que le permitas demostrarte que él puede sanar tus heridas, deja que el vende las heridas de tu corazón y no lo endurezcas a su llamado, cada situación que vivimos tiene una razón de ser y es el propósito de Dios que lo conozcamos a él.
“Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.” Proverbios 28:14
Este día es la oportunidad de rendirte ante Cristo, sabes es la única derrota que te traerá victoria para tu vida, la derrota del pecado en ti, endurecer nuestro corazón y entendimiento nos aleja de la oportunidad de conocer todo lo que nuestro Padre tiene preparado para cada uno de nosotros, te invito a que veas a tu alrededor y si solos ves pena, tristeza e incertidumbre, le des la oportunidad a nuestro padre de cambiar todo eso, anímate a conocerlo, todo aquel que viene a él siempre obtendrá una respuesta para su vida.
“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.” Juan 6:37
Esta es la oportunidad que esperabas no endurezcas tu corazón, no acortes tu visión entrégale a él tus cargas y tu vida será totalmente diferente.

“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” Juan 6:35

sábado, 19 de octubre de 2013

NO PASA NADA

NO PASA NADA


Cuando estaba cursando el noveno grado, me recuerdo que teníamos un grupo de amigos con los cuales nos reuníamos para realizar las actividades escolares, pasar el tiempo juntos y éramos muy unidos, uno de ellos de nombre francisco recuerdo que tenía una gran casa, podíamos ver que el tenia mucho dinero porque a pesar de que sus padres nunca los vimos porque según el trabajaban en una clínica todo el día, me recuerdo que en una de esas tantas reuniones en las que pasábamos solos surgió la idea de comprar cigarros y fumar, como éramos todos inexpertos nos preguntábamos ¿ cómo sería? ¿Quién compraría los cigarros? Me recuerdo en el nerviosismo nuestro amigo dijo, ¿Cuál es el miedo? Si no pasa nada.
Recordando este suceso y la frase ultima el enemigo siempre que te ofrezca pecar, pondrá en tu pensamiento la frase “No pasa nada”, pero realmente ¿no pasa nada? ¿Cuántas veces hemos pecado creyendo esta mentira? no pasa nada si fumamos una vez, no pasa nada por una cerveza, no pasa nada si pruebo la mariguana con tal no seré el primero ni el ultimo, muchos hemos pensando de esta manera y ahora somos esclavos del pecado.

“Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, Y su paladar es más blando que el aceite; Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos.” Proverbios 5:3-4

Lo prohibido siempre causa curiosidad y morbo en el ser humano, siempre te ofrecerán que es algo bueno, atractivo, que no habrá problema ni consecuencias, a nadie le parece mal tener relaciones por placer sin compromiso, a nadie le parece mal masturbarse porque se considera normal, a nadie le parece mal tomar un par de cervezas porque son ocasionales, los labios de la mujer extraña suenan deliciosos, pero tú que conoces la palabra tendrás consecuencias.

“El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.” Proverbios 13:24

Hay una realidad que está siempre presente en nuestra vida, cuando aceptamos a Cristo y lo recibimos en nuestra corazón, nuestra vida no puede seguir igual, no podemos pensar que hacer la oración de fe es suficiente, dice la palabra que el que persevere hasta el final ese será salvo, no puedes creer que tu vida puede seguir igual, a veces creemos que el ser cristiano la diferencia es que ahora debemos escondernos más para poder pecar, jamás un padre amoroso como es nuestro Señor Dios todopoderoso va a permitir que sigamos en pecado.

“Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.” Deuteronomio 4:24

Cuando el enemigo te haga creer que no pasara nada, déjame decirte que un hijo de Dios siempre será corregido, pagaras las consecuencias de todas tus acciones, siempre escoger el pecado traerá consecuencias, la reflexión de hoy se basa en que no debemos  probar a Dios, no creas que Dios no hará nada cuando forniques, cuando te acuestes y te entregues al placer de la carne, no creas que Dios no hará nada cuando prefieras las amistades del mundo, discotecas, cervezas, drogas, en lugar de la iglesia, no creas que Dios no hará nada cuando robes ganancia de tu empresa, cuando levantes mentiras sobre inocentes, cuando albergas ira, rencor y odio en tu corazón, cuando Dios está contigo siempre habrá una consecuencia, así que no le creas al diablo cuando te diga “ No pasara nada"

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;” 1 Pedro 5:8


miércoles, 16 de octubre de 2013

CUANDO EL PECADO TE PERSIGUE



CUANDO EL PECADO TE PERSIGUE



La primera vez que tuve la oportunidad de dar un paseo en lancha, la persona que nos dirigía me contaba que la única manera de llegar seguro a la isla era solo por medio de la lancha y no era recomendable detenerse y meterse al agua porque te puedes llevar cualquier sorpresa al ser arrastrado por una corriente marítima e ir a parar a lo profundo de las aguas poniendo en riesgo la vida, entonces la única forma de llegar a tierra o al lugar de destino es manteniéndote en la lancha.

¿Y tú como estas caminando? Será que tu lancha es segura o te estás arriesgando a que te arrastren las aguas.

Dios es tan bueno y misericordioso que nos perdona permitiéndonos morir al pecado, pero te tengo una muy mala noticia: el pecado no muere, las tentaciones no mueren porque hay alguien detrás de ello avivando el fuego y ese se llama Satanás, entonces lo único que nos queda es renunciar a ellas que es lo que hacemos al nacer de nuevo, por ello es que cada día luchamos con las tentaciones llevando así nuestras propias cargas.
Porque cada una llevará su propia carga
Gálatas 6:5

La diferencia es que ya no estamos solos sino que nuestro medio de transporte  es Cristo por la carga se vuelve liviana y pasajera.

Cada vez que te atrevas a caminar solo, vas a poner en riesgo la vida y me refiero a la vida espiritual, así como en la  lancha si te bajas te sumerges en el agua y tenlo por seguro que algo malo te puede pasar, igual es cuando te alejas de Dios y te atreves a caminar solo, volverás al mismo lugar donde antes estabas, volverás a las mismas adicciones, volverás al mismo pecado que antes te tenía atado y ¿sabes porque? Porque el pecado no muere, siempre le va a perseguir y al menor descuido lo atrapará de nuevo.

Mientras tu camino sea seguro el pecado no va a poder avanzar hacia a ti y si logra acercarse tendrás las armas necesaria para combatirlo; pero si su muralla no está fundamentada en algo firme le aseguro que no tendrá armas suficiente para defenderse.  

Haga lo posible por caminar derecho sabiendo que si abrimos la puerta tan solo para ver lo que está pasando en el mundo el pecado se nos puede colar y cuando nos demos cuenta nos será difícil escapar de él
“Y también el que lucha como atleta, no es coronado sino lucha legítimamente”
2 Timoteo 2:5

Entonces para logra ser libre hay que seguir caminando con Cristo porque es el único medio que nos conduce hasta el final, pero solo lo vamos a lograr cuando luchemos legítimamente.

Te estarás diciendo: “que difícil es ser fiel y mantenerme a flote pues las tentaciones siempre van a estar allí”; pero si tu estas caminando por el camino correcto entre mas avances mas te alejarás de las tentaciones.
“Tu, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”.
2 Timoteo 2:3


Si te han dicho que la vida de un cristiano es fácil, pues te mintieron  porque a decir verdad se trata de luchar y morir a diario, porque si con el arrepentimiento lográramos ser perfectos creo que ya no tendríamos necesidad de adorar a Dios e igual ya no lo buscáramos porque ya no fuera necesario. Pero gracias a que somos perseguidos por el pecado es que necesitamos estar alimentándonos y adorar a Dios y nuestro trabajo es tratar de parecernos cada día a Cristo.