sábado, 16 de febrero de 2013

NOSOTROS MISMOS



Nosotros Mismos


Uno mismo llega a ser un obstáculo para distraerse de Dios. En todo siempre vamos buscando nuestros propios deleites antes que agradar a Dios.
Dios está en nuestro corazón pero lo dejamos en segunda instancia; si bien es cierto que por naturaleza somos pecadores; pero si vivimos por nuestra naturaleza no vamos a poder estar cerca de Dios, es por eso que a diario tenemos que morir a nosotros mismos y vivir en Cristo.

Romanos 6:11. “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”

Quiero recordarte que esto será una batalla constante entre el Espíritu y la carne, por ello es necesario permitir constantemente a Dios que escudriñe nuestro corazón y lo purifique.

Salmos 139: 23-24
Examíname,  oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”.

Entonces el primer paso para la superación de nosotros mismos es ser consciente que nuestras aptitudes nos separan de Dios, porque primero somos nosotros y dejamos a Dios para después, cuando debería ser al contrario, Dios primero antes que nosotros.

¿Estás tomando en cuenta a Dios en tus decisiones? Si tu no lo estás haciendo; entonces no te  lamentes que Dios no contesta tus suplicas, si para tomar decisiones no les estás tomando en cuenta.

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA FÉ



LA FE

Quiero comenzar esta reflexión mostrando lo que la biblia dice sobre la fé

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Hebreos 11.1

Este es un tema muy delicado, ya que por lo menos yo no sé cuanta fe tengo, ni te podría decir cómo saber la cantidad de fe que se necesita para un milagro, pero lo que si te puedo decir es que tengo fe, porque creo en Cristo y todas las promesas que tiene para mi, sé que cuando en las noches hago oración, tengo fé que mis palabras están siendo escuchadas, cada vez que abro mis ojos por las mañanas tengo fé que Dios tiene algo listo para mí en ese día, cuando las cosas no están saliendo bien, tengo fé que pueden mejorar, porque cuento con alguien para el cual no hay nada imposible.

Mi hermano quizás muchas veces te preguntes o te cuestiones que te falta fé, porque no has visto lo que estas pidiendo o las cosas no están saliendo como tu las esperas, pero aun así yo te animo que no dejes de esforzarte ya que Cristo puso su fé en ti antes, que sin saberlo dío la vida por ti, porque ese para mí es un gran acto de fé, dar la vida por alguien sin saber si sería valorado ese sacrificio.
Muchas veces lo que necesitamos es actuar y tener fé que Cristo está con nosotros, y el mayor acto de fé de nuestra parte es vivir la vida lo mejor que se pueda y esforzarnos  día a día en salir adelante, Dios está con los valientes, con aquellos que a pesar de las dificultades no se dejan derrotar y se animan ellos mismos a seguir adelante.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” Isaías 43:2

Cuando dudes de tu fé ten la certeza que Dios está contigo más cerca de lo que crees, hay una alabanza muy bonita sobre los momentos de la vida cuando Dios guarda silencio, ciertamente el prometió estar contigo a dondequiera que vayas, así que si el prometió el hará, mi hermano nunca dejes de tener fe, en aquel que aun tiene fe en ti.

sábado, 9 de febrero de 2013

EL ANATEMA



EL ANATEMA 


Venimos a Cristo  buscando consuelo, nos consideramos hijos de Dios, pero no estamos caminando como hijos de él, siempre hay piedras de tropiezo que te roban la bendición en cualquier momento de tu vida.

Quiero llevarte a la historia de Acán en el libro de Josué 7:1. Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.

Talvez te hayas hecho la pregunta ¿Por qué no siento que Dios escucha mis suplica?, muchas veces esto nos pasa porque aun anhelamos la vieja manera de vivir, aun nos agradan esos recuerdo del pasado cuando aun vivíamos en tinieblas, sabemos que es lo que estamos haciendo mal y no queremos apartarnos de eso; es por eso que  a veces nos llueve por todos lados y creemos que Dios es injusto pero Dios no nos escucha porque no hemos sacado el anatema de nuestra vida.

 Te darás cuenta que por más que te esfuerces por estar cerca de Dios, si no te apartas de esas piedras de tropiezo, nunca podrás hacerle frente a las dificultades, que te están rodeando o que pronto llegará a tu vida y para poder salir victorioso es necesario sacar definitivamente el pecado de tu vida.

Josué 7:13
“Levántate, santifica al pueblo, y di: santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice Así: anatema hay en medio de ti, Israel;  no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayas quitado el anatema de en medio de vosotros”.

Mientras no reconozcas, que tienes que erradicar el pecado de tu vida, nunca vas a poder hacerle frente a las adversidades, aunque creas que estas cerca de Dios, talvez te hayas apartado de algunas tentaciones; pero si aun hay algo que te induce al pecado, es necesario que elimines ese anatema de tu vida así como hizo Acán, que reconoció que había pecado y que él era el único culpable por haber desobedecido al mandato de Dios.

Josué 7:20 Y Acán respondió a Josué diciendo: verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y así y así he hecho.

Es necesario que aparte de reconocer nuestros pecado, que reconozcamos en donde le estamos fallando al Dios de Israel,  y también muramos al pecado porque es la única manera de vivir en victoria, muramos a la carne y vivamos en el  espíritu y solo de ésta manera podemos sacar el anatema de nuestra vida, recordemos que Acán tuvo que morir él y todo lo que tenia para que el pueblo de Israel pudiera vivir en victoria. Entonces despojémonos de la vieja manera de vivir y vivamos siendo agradable a Dios.

Josué 7: 25
Y le dijo Josué: ¿porque nos has turbado? Túrbete Jehová en este día.
Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlo