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sábado, 18 de enero de 2014

Cuando tus aguas son amargas

Cuando tus aguas son amargas


Uno de los regalos más hermosos del cual hemos sido dotados sin pedirlo es la vida y es que Dios nos regaló esa oportunidad de gozarnos de todo aquello que él había creado. Pero la misma rebeldía del ser humano  hace que lo que Dios tiene para sus hijos no llegue.
Día a día suceden cosas que hacen que nuestros mundo se sacuda y vivimos batallando por tratar de alejarnos de lo que nos causa dolor.

Lo bueno de ser un hijo de Dios es que si creemos, todo será posible, no importando que te hayan dicho o donde estés caminando, o si crees que tu vida ya no tiene sentido porque llevas año y no sales de esa adicción que te hace infeliz o alguna enfermedad que te han dicho que no tiene curación. Déjame decirte que no eres el primero ni el último que está pasando por esos momentos de amargura del que muchas veces no queremos recordar.

Éxodo 15:23-25
Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó.

El pueblo de Israel había llegado a un momento en que les era imposible seguir porque no tenían agua y las únicas aguas que habían encontrado eran amargas. Al igual que el pueblo de Israel  Quizá estés pasando  por algo que te está impidiendo seguir tu camino, pero si clamas con fe te puedo garantizar que Dios te va a sacar de esos momentos amargos, porque Dios no se queda con nada; vemos al pueblo de Israel murmurando a Moisés porque habían perdido la fe   y por ello siempre les iba mal.

No sé en quien estas poniendo tu fe si en el hombre o en Dios, pero si estas confiando en lo material tu caso ya está perdido. Dios es el único que tiene poder para guiarte y sacarte de esa vida llena de amargura donde has caído, por poner tu confianza en el lugar equivocado.

Quizás Israel hubiera pasado toda una vida murmurando y nunca hubieran encontrado una solución para endulzar las aguas de Mara Y si su clamor hubiera sido a Dios y no a moisés Dios no los hubiera probado y la solución la tenían enfrente pero se habían distanciado de Dios que no se daban cuenta que la solución de su problema estaba cerca.

Mi estimado amigo déjame decirte que nada pasa sin que Dios no lo permita, Dios sabe que vas a llegar a un momento en tu vida que vas a tocar fondo y es allí en donde él te mostrará su mano para socorrerte y ese día empezaras a cosechar grandes bendiciones.
 Cuando Dios te lleva al desierto es porque quiere hablar contigo, mira que para Dios no hay nada imposible y todo que lo que pones en sus manos él lo soluciona.

Muchas veces sufrimos por necios, por orgullosos, por arrogantes  y no nos damos cuenta que ese árbol que Dios ha puesto para qué endulce tu vida ya lo tienes enfrente y es Cristo  porque es el único que puede darle sentido a tu vida, él endulzará tu vida para siempre.



miércoles, 1 de enero de 2014

UNA GOTA DE AGUA

UNA GOTA DE AGUA

Cuando estaba pequeño una vez escuche que una gota de agua podría atravesar una piedra, al escuchar esta frase pensé que era una locura decir eso, pedí una explicación y me dieron un ejemplo, en las costas existen riscos que con los pasos de los años han ido cambiando de forma por el azote del agua, de igual forma si se deja caer una gota de forma constante sobre una roca por un largo tiempo ininterrumpidamente, la gota terminara abriendo paso y perforando la roca; al pensar que algo suave puede cambiar o romper algo duro, me puse a pensar en nuestra vida espiritual, cuantas gotas de agua tenemos.

La principal gota de agua que tiene que tener tu vida, es la búsqueda de Dios constantemente, ya que solo de esa forma, se podrá atravesar la barrera del pecado, debemos recordar que estamos atados a un cuerpo pecaminoso que solo busca saciar su carne, un anhelo que muchas veces nos hace alejarnos de Dios y todo esto es porque dejamos de ser constantes en la búsqueda de lo celestial.

“Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.” 1 Crónicas 16:11

El versículo anterior nos hace recordar que la búsqueda de Dios no cesa cuando lo aceptamos en nuestro corazón, sino que es el momento justo cuando comienza, además la referencia del poder no tiene que ver con suplir nuestras necesidades materiales o de sanidad, sino que va mas allá de poder liberar nuestra vida de las cadenas de la esclavitud del pecado.

Esta constancia debe seguirnos siempre, sabemos que si nos descuidamos abrimos puertas para que el enemigo entre y dañe y destruya todo aquello que nos ha costado levantar, cuando alguien busca de Dios debe saber que no hay momentos de descanso ya que cuando se conoce la verdad, el enemigo nos vuelve blancos para ser atacados y es ahí cuando la búsqueda de Dios nos mantiene a flote.

“Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón;  Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres.” Proverbios 3:1-4

Lo más importante es tener siempre la palabra de Dios presente porque de la misma forma que una gota de agua rompe la roca, así palabra de Dios diaria, mantendrá débil al pecado que habita en nosotros.
El camino hacia la eternidad se basa en constancia, asistir a la iglesia aun cuando no se tienen ganas de ir, leer la biblia aunque a veces no entendamos todo lo que leemos, y platicar con Dios por medio de la oración aunque a veces no sabemos qué decir, este camino no es fácil pero tomándonos de la mano de Dios, podremos ser gotas de agua que atraviesan piedras y murallas.

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA FÉ



LA FE

Quiero comenzar esta reflexión mostrando lo que la biblia dice sobre la fé

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Hebreos 11.1

Este es un tema muy delicado, ya que por lo menos yo no sé cuanta fe tengo, ni te podría decir cómo saber la cantidad de fe que se necesita para un milagro, pero lo que si te puedo decir es que tengo fe, porque creo en Cristo y todas las promesas que tiene para mi, sé que cuando en las noches hago oración, tengo fé que mis palabras están siendo escuchadas, cada vez que abro mis ojos por las mañanas tengo fé que Dios tiene algo listo para mí en ese día, cuando las cosas no están saliendo bien, tengo fé que pueden mejorar, porque cuento con alguien para el cual no hay nada imposible.

Mi hermano quizás muchas veces te preguntes o te cuestiones que te falta fé, porque no has visto lo que estas pidiendo o las cosas no están saliendo como tu las esperas, pero aun así yo te animo que no dejes de esforzarte ya que Cristo puso su fé en ti antes, que sin saberlo dío la vida por ti, porque ese para mí es un gran acto de fé, dar la vida por alguien sin saber si sería valorado ese sacrificio.
Muchas veces lo que necesitamos es actuar y tener fé que Cristo está con nosotros, y el mayor acto de fé de nuestra parte es vivir la vida lo mejor que se pueda y esforzarnos  día a día en salir adelante, Dios está con los valientes, con aquellos que a pesar de las dificultades no se dejan derrotar y se animan ellos mismos a seguir adelante.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” Isaías 43:2

Cuando dudes de tu fé ten la certeza que Dios está contigo más cerca de lo que crees, hay una alabanza muy bonita sobre los momentos de la vida cuando Dios guarda silencio, ciertamente el prometió estar contigo a dondequiera que vayas, así que si el prometió el hará, mi hermano nunca dejes de tener fe, en aquel que aun tiene fe en ti.