sábado, 19 de julio de 2014

QUE TAN SANO ES EXPRESAR AMOR A UN HOMBRE

La Familia y su entorno
       IV PARTE

QUE TAN SANO ES EXPRESAR AMOR A UN HOMBRE

Juan  13:23 “y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.”

En nuestra actualidad si usted se expresa hacia otro hombre con una manifestación de cariño o cortesía como: “te quiero un montón mi hermano, eres un gran amigo, eres  mi mejor amigo, no te cambiaría por nadie, te extraño” y peor aún si se saluda con un fuerte abrazo, si en una reunión descansa en el hombro de otro hombre. Esto puede parecer fatal ante una mente tan cerrada, que un verdadero macho solo puede saludar de manos pero nada de abrazos y mucho menos un acto como los antemencionados.

Esto es algo que hoy día está afectando a muchos jóvenes porque lo único que se les inculca es a ser un verdadero macho con el tabú que no se pueden hablar de ciertos temas entre hombres ni expresar ninguna muestra de amor, porque esto solo lo hacen las personas con tendencias al homosexualismo.

Quiero llevarlos a la porción de las  escrituras en Juan 13:23 leemos “Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús”. Entonces puede hacerse la pregunta ¿puedo expresar y recibir amor de un hombre? Nuestro machismo hace que tal frase se escuche muy rara, imagine amar tanto a un hombre como para decirle que lo quiere o que lo ama.  
Vayamos a algo más real, ¿Qué siente al imaginarse diciéndoles a hombre esto?, verdad que podría sentir miedo, incomodidad, que no está haciendo lo correcto o peor aún si alguien lo está viendo. Existe temor de mostrar afecto verbal o físicamente; ¿a cuántos les has dicho que los quiere, les has dado un abrazo, les has ofrecido dinero o les has dado para comer? ¿a cuántos puede mirar a los ojos, cuando les dice que los aprecia?, besa a sus hijos, puede llorar con ellos.

Culturalmente se nos ha enseñado muchas mentiras, lo triste es que como cristiano las conservamos, ¿Cuál es la base bíblica para no mostrar amor unos a otros? O ha encontrado algo en la biblia que también diga que los hombres no lloran, o que no debemos pedir ayuda cuando buscamos una dirección, no existe una base bíblica para toda esta cultura que cargamos. Lo curioso es que lo damos por hecho y no nos tomamos el tiempo de ver si son cosas bíblicas o no. Muchas predicaciones sobre la autoridad y el liderazgo en la iglesia y  en el matrimonio, son más bien dadas al machismo. Necesitamos checarnos en todo esto que hemos sido marcados por la cultura y el trabajo en ello.

Este misma enseñanza machista es la que nos dice que debemos sentir odio y repulsión hacia los homosexuales, pero la mala noticia es que el macho es igual que el homosexual, creemos que los dos tienen una gran incapacidad para mostrar amor masculino, uno lo reprime, el otro lo vuelve “FEMENINO”.

Si no podemos sentir amor por ello, compasión por el sufrimiento que están cargando, necesitamos dar un paso atrás y orar por ellos y por nosotros. ¿O el pequeño fariseo que todos llevamos dentro,  es más fuerte que Jesús por nosotros y solo sale de nuestra boca condenación? Cualquier llamando que tengamos, es indispensable que sienta amor por aquello. Es importante  sentirnos libres para amarlos, por lo que le recomiendo que vaya haciendo espacio en  su corazón para hacerlo.

Quiero llévales a reflexionar en el versículo anterior en la última cena, el apóstol Juan estaba recostado al lado de Jesús, en muchas predicaciones se dice que tenemos que imitar ser como Jesús y entonces esto debería aplicarse también en este caso. Se imagina a Jesús en esta escena y ahora como latino y cuando Juan se quiso recostar en él, habría dicho algo como: “ey mi cuate yo soy macho, de lejitos está mejor, si tiene sueño váyase para la cama”… sin embargo no lo hizo.
Cuanta seguridad como hombre tenía Jesús que podía recibir estas muestras de amor y no solo recibirlas si no también cultivarlas. No soy experto ni tampoco paso escudriñando la biblia pero creo que fácilmente puedo entender que Jesús no tenía miedo de mostrar su amor, incluyendo a los hombres.

Actualmente hay tantos argumentos para odiar a los homosexuales; pero el que más me impacta es que no los soportan porque ellos quieren ser así, según estadísticas del porcentaje de personas que se atienden es de cero por ciento de los que dicen que quieren ser homosexuales; todos ellos están engañados, creyendo que son y que lo único que pueden hacer es aceptarlo  con cierta dignidad. No lo quieren, se resignan y soportan el rechazo y lo que venga.

La gran pregunta para reflexionar es ¿Qué hacer?  La respuesta es muy fácil, puede comenzar orando por ellos, a incluir a su iglesia en esta lucha y a orar por las personas  que tienen problemas homosexuales. También es importante que disponga en su corazón el comenzar aflojar el musculo del afecto; pero solo dispóngalo si esto es de Dios, él le dará muchas oportunidades para practicarlos y recuerde que Dios solo quiere un corazón dispuesto a ayudar.

En base a esto, usted debe saber si puede o no ayudar a una persona con sus dudas o prácticas homosexuales.
Para concluir con este ensayo creo que hemos aprendido que podemos expresar amor hacia nuestros semejantes, podemos expresar amor a otro hombre y esto le dará seguridad a usted y a los demás. Nada de lo que usted exprese hará cambiar sus creencias, lejos de eso imitará Jesús.

Ø  No rechace a nadie solo porque tiene confusión con su manera de llevar la sexualidad, porque hará más daño y confundirá más a esta persona.
Ø  Antes de criticar o rechazar piense que usted tiene familia, parientes, hijos, hermanos e incluso usted mismo no está exento de caer en tentación.
Ø  Si no está dispuesto a ayudar mejor no se involucre porque hará más daño.
Ø  Sea digno de imitar, puede empezar por dar un fuerte apretón de mano, un abrazo, muestre seguridad y esto hará bien a aquel que está pasando por problemas homosexuales.

Ø  Sobre  todo no deje de orar por ellos, su amistad, esa muestra de afecto como lo haría Jesús hacia él y la oración dará buenos y quizá los resultados que estamos esperando.

miércoles, 16 de julio de 2014

¿Cómo ayudar a una persona en homosexualidad?

La Familia y su entorno
III PARTE

¿Cómo ayudar a una persona en homosexualidad?

La intención de este artículo es que como padres, o como amigos no vayamos a cometer el error de marginar antes de escuchar y buscar la manera de poder ayudar y a orientar a las personas de nuestro entorno que estén pasado por este  trastorno de identidad.

El recordar el dolor de los padres, el coraje de frustración de los hermanos, la ignorancia y la impotencia de toda la familia al recibir la noticia de que uno de sus hijos es homosexual, es una motivación para varias cosas. Una de ellas es el capacitar a más y más personal en este difícil pero necesario trabajo de restauración y de vuelta a su verdadero ser. Esto además de la propia persona que caiga con la confusión, que está convencido de que es homosexual, que sabe que no lo eligió, que ha intentado muchas veces luchar contra ello sin lograrlo y que ahora enfrenta la realidad lo quera o no.

Está causando todo este dolor a la familia y no lo quiere así, pero no tiene a como él lo ve, más remedio.

Según algunos expertos que tratan casos de homosexualidad, los casos más difíciles son los que no tienen una causa claramente identificable. Son lo menos trágicos, menos crueles, pero no se sabe con los que se está peleando en realidad. No existe una violación, la relación con los padres parece buena o al menos no es mala. Hay cierta identificación con el rol y en general se sienten bien como hombre, pero existen deseos homosexuales de los que no se puede deshacer.

Diversos profesionales y ministros han venido repitiendo que la iglesia es también el hospital de Dios. No es el asilo ni la guardería de los santos, si no que somos también un hospital. Muchos de nosotros somos ejemplos andantes del poder transformador de Jesús  en la vida de una persona; la palabra de Pablo a los corintios cuando les explica que no son la gran cosa, sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios, tiene impacto y un aliento muy especial para mí, pero eso somos, personas que están en un proceso de santificación y perfeccionamiento dentro de la  iglesia y no podemos dejar de ver esto.

La iglesia provee también un modelo de vida nueva, una nueva familia, compañerismo, amor y protección. Cuando no entendemos que somos un hospital, creemos que somos el club de los santos; de hecho los supersantos, aquellos que no pecamos, que estamos reservados para escribir los nuevos capítulos de la biblia. La iglesia es como el salón de la justicia donde se congregan los superhéroes de la fe.

Entonces cuando otros caen, somos muy duros, porque no nos vemos a nosotros mismo; tengo que ver mi pecado y mi debilidad  cuando hablo con el caído, pedir la misma misericordia que pediría por mí  y no la justicia. Debo entender que la persona que lucha con la homosexualidad en un sentido amplio es igual en su lucha con el pecado, que yo con los míos.

¿Quién es el que sana?

Jesús es el único que sana. Nosotros – usted y yo – solo somos instrumentos.

Aunque la pregunta ¿Quién sana? Es una frase retadora y bastante infantil, dentro de muchos espacios evangélicos se sigue discutiendo que no se recurran a ayudas profesionales puesto que quien sana es Jesús. Creo que nadie que haya nacido de nuevo puede discutir una verdad tan profunda; pero también queda muy claro que Dios usa a las personas, que nos dio un llamado y que usa lo que somos para sus planes preciosos y perfectos.
Es muy sencillo, tanto que parece extraño que algunos todavía se confunden.

¿Dios lo hace todo? En lo personal creo que Dios lo puede hacer todo; pero no lo hace todo, nos envía a que hagamos lo que podemos y debemos hacer, la biblia dice que Dios resucita a Lázaro pero no fue él quien quitó la piedra ni quien lo desató; entonces si el caído no se levanta como Dios lo mantendrá en pie.

¿Se necesita un llamado específico para ayudar a un homosexual?, ¿es necesaria una capacitación especializada?, ¿solo pueden ayudar los que ya salieron de la homosexualidad?, la respuesta no la sé, aunque algunos dicen que se requiere de todo esto. Lo único que le puedo decir que si el Espíritu Santo le dice que lo haga, hágalo y si le dice que no, no se meta, porque puede ser usted el que salga lastimado.

¿La relación con sus padres es al menos buena? Sino es así, piense detenidamente en este tipo de ayuda. Buena parte de la atención a una persona con confusiones sexuales pasará por la necesaria restauración de las relaciones con sus padres. Difícilmente podrá ayudarlo en áreas en donde usted no ha caminado. No me refiero a que no haya tenido la experiencia mala, sino a que su relación en familia sea buena, tal vez la relación con sus padres nunca haya tenido que  ser restaurada; eso está muy bien, porque significa  una relación sana, estable y amorosa con ellos.

Como Sendas de Esperanza queremos fortalecer la relación de padre e hijos afectados con esta problemática de la homosexualidad y que no seamos los culpables de sucumbir más a nuestros hijos antes las confusiones sexuales.

Ø  Que ya no haya ignorancia de cómo actuar ante hijos con confusiones sexuales.
Ø  Como sobrellevar y construir armonía con sus hijo ante este problema
Ø  Como buscar la ayuda necesaria y sana para ayudar a hijos, amigos, parientes, y todo aquel que necesite una palabra de aliento.

Ø  Que comprendan que la ayuda profesional no es mala, más bien es otro pilar de ayuda a aquellos que sufren de homosexualidad, todo y cuando sea guiado bajo el modelo de nuestro creador.

sábado, 12 de julio de 2014

¿Cómo se comienza en la pornografía?

La Familia y su entorno
II PARTE
¿Cómo se comienza en la pornografía?


Creo que la mayoría creemos que la pornografía es de jóvenes que aún están en la pubertad; pero las estadísticas nos muestran datos alarmantes, y me refiero a que no hay edad especifica en la que este monstruo ataca.
Otro dato bien importante es que creemos que solo ver una imagen, una visita en un sitio de pornografía con ello no pasa nada, y cuando hay intención de entretenernos viendo, a aunque sea una solo vez, téngalo por seguro que lo va a volver a intentar.

Existen varias formas en las que una persona se inicia en el consumo de la pornografía para ello las he englobado en dos: las que tienen que ver con causas externas a la persona, y las que tienen que ver directamente con la persona.

Causas externas a la persona. Abusado sexualmente.

Aquí se consideran los casos que dicen haber sido “invitados” a ver por un primo, o vecino más grande que ellos. De golpe el niño de 8 o 10 años o menos (promedio de una edad en que se observa por primera vez pornografía según algunos psicólogos), es expuesto a un material sexual, esto es considerado como un abuso sexual, dado que el niño no está en condiciones para asimilar una experiencia así.

Seducidos.
En este caso el niño es convencido de que es bueno ver algo de pornografía, para ellos es necesario que una persona que ya consumió pornografía motive a otra. Son conocidos de él y sobre quienes ha depositado cierta confianza. Muchas veces son compañeros del salón de clases, de la misma edad, en los últimos años de primaria o en secundaria generalmente.

Pervertidos.
La experiencia pornografía va junta con practicar, hacer o dejarse hacer algo de lo que están viendo. Puede ser desnudarse, tocarse, besarse, sexo oral o hasta ser penetrados vaginal o analmente.
En algunas platicas recuerdo al menos de 2 casos que me han comentado en que después de haber visto algo, al más pequeño, a la niña o al débil se le exigía que se dejara hacer por los demás.

En todos estos caso los amigos y la familia juegan un papel muy importante, la gran mayoría dice haber visto pornografía en su casa (muchas veces el mismo material pornográfico llevado por papá a casa) o a través de los amigos y primos.

Aunque estas tendencias están siendo fuertemente cambiadas por el uso de internet, lo cual hace que la consulta de pornografía sea fácil, gratis y anónima, como ya lo habíamos mencionado antes.



Causas vinculadas con la personas.

Conocer el bien nunca es suficiente. No basta con conocer e identificar el “billete correcto”, esta forma de pensar parece venir desde ADAN y se enfoca en querer conocer el mal. Sabe que no es bueno, pero de todas formas quiere conocerlo, estamos bien pero queremos estar mal.

De esta forma se involucra en cuanto asunto puede y no siempre saliendo ileso: puede investigar sobre satanismo, otras doctrinas y  movimientos religiosos, libros apócrifos, etc. La lista es larga y siempre en aumento de novedades, y claro entre todo esto y desde luego pornografía.

No me malinterprete, no estoy en contra de un espíritu inquieto e investigativo, pero sí de hacerlo con cuidado y con ayuda a su tiempo.

Pero, ¿Por qué lo busca?, esta es una pregunta que te contestaré más adelante en el desarrollo de  los vacíos que llena una persona con la pornografía, en nuestra serie de lectura “la familia y su entorno”, baste por el momento decir  que existe “algo” en la persona que le impulsa a la pornografía  y aunque no le es suficiente ni le llena completamente, lo poco que le da es suficiente para seguir atado a eso.

La idea de hacer mención de este escrito es:

Ø  Que usted como papá, mamá o adulto que está a cargo de los menores, pueda aportar al crecimiento en familia y fortalecer este pilar fundamental para construir una sociedad limpia, madura y capaz de desenvolverse a lo largo de la vida.
Ø  Dar a conocer herramientas que puedan ayudar a educar a nuestros hijos, como llevar una vida sana  y crear conciencia de la importancia que tiene el crecer con temor a Dios.
Ø  Que como padres o mentores podamos supervisar el tiempo que nuestros hijos pasan a solas o en compañía de los primos o amigos de su misma edad o un poco mayor que ellos.
Ø  Evitar que nuestros hijos caigan en el vacío de la esclavitud pornográfica y tendencias  que lleven  a desconocer su identidad propia.

Ø  En conclusión podemos ayudar a que el mundo no les parezca atractivo, y si evitamos que caigan esclavos de alguna adicción como la pornografía, la vida de ellos será  menos complicada, al menos por este lado.

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Debemos hablar a nuestros hijos de sexualidad?

La Familia y su entorno
I PARTE
¿Debemos hablar a nuestros hijos de sexualidad?

Proverbios…                                                 
Instruye al niño en su camino y cuando sea grande no se apartará de él.

Cuando no hablamos con la verdad a nuestros hijos y rodeamos inventando historias o cualquier cosa para explicar una realidad tan simple como es la sexualidad, lleva a aquellos que involucramos a cometer grandes errores por la falta de información correcta.

Si una mamá o un papá le prohibiera a su hijo abrir la puerta de un cuarto contiguo a su habitación, con la simple y sencilla excusa que allí no está permitido entrar… ¿qué pasaría cuando este niño se quede solo en la casa? le aseguro que la curiosidad de saber que hay detrás de esa puerta lo llevaría a buscar la forma de entrar, aunque lo que le han inculcado es que está prohibido abrir esa puerta.
La falta de información es la que puede llevar a pervertir a nuestros hijos,  desviándolos a una identidad incorrecta; pero si como padres hablaran sin tabú y con la verdad a sus hijos, evitaría que abrieran puertas por la simple curiosidad de ver lo que hay detrás de ellas.


En un mundo tan evolucionado y tan abierto a lo nuevo podría pensarse que el tema de la sexualidad ha dejado de ser un tabú y que para todos es fácil abordarlo y platicarlo con toda naturalidad. Sin embargo, no es así. Aun nos encontramos con que existe la dificultad para comentarlo, incluso con las personas de nuestra misma edad, cuanto mas entonces hay que educar e informar a los hijos sobre esto.

A veces  podríamos pensar que ya estamos muy preparados, incluso compramos libros para como instruir a los hijos, los estudiamos y nos sentimos listos y cuando llega el momento que nuestro hijo lanza la primera  pregunta, caemos en nervios y pánico, y terminamos haciendo y diciendo casi todo lo contrario de lo que leímos en los libros que estudiamos.
Esto sucede porque a veces no llegamos ver el fondo o a dimensionar la importancia que tiene el educar a nuestros hijos sobre un tema tan importante como la sexualidad. Así que primeramente veamos que es la educación sexual.


¿Qué es la educación sexual?

Es un proceso de por vida de adquisición de información y formación de actitudes, creencias y valores a cerca de la sexualidad. Se ocupa de las dimensiones biológicas, sociocultural, psicológica y espiritual de la sexualidad, desde los dominios cognitivo, afectivo y conductual, incluyendo las habilidades para comunicarse afectivamente y tomar decisiones responsables.

Con este concepto,  podemos notar que la sexualidad alcanza a cubrir muchas áreas (no solo la física) es por eso que toma tanta importancia y es un proceso que nunca termina, es educación que debe darse durante toda la vida.

¿Porque debemos educar a nuestros hijos en este tema?

Recuerda que lo que haces y dices, y la forma en que educas sobre sexualidad tendrá un impacto grandísimo sobre tu hijo, ya que generalmente será la primera fuente de información sobre este aspecto. Además si tú no educas, la sociedad y la cultura lo harán por ti y muy seguramente lo  harán de forma incompleta o errónea.

El  objetivo  de educar sobre sexualidad es principalmente con el fin de construir una sexualidad  saludable desde un inicio. Dentro de esto están algunas cuestiones:

Ø  Que nuestros hijos aprendan a conocer, respetar y cuidar su cuerpo y el de los demás, acepten y valoren su sexo y el diferente, y vivan en un ambiente de equidad.
Ø  Que puedan expresarse con afecto y relacionarse con respeto a los derechos humanos, y además adquieran la capacidad de diferenciar una relación afectuosa de una abusiva, pongan límites cuando se requieran, aprender a mar y a negociar.
Ø  Perciban la sexualidad desde una dimensión positiva y saludable de la vida, con límites para su expresión, que guarden un respecto a la sexualidad adulta y aprendan a ser responsable en esta cuestión.
Ø  Comprender la importancia de decidir y planear una paternidad compartida, responsable, a largo plazo y dentro de un proyecto de vida de matrimonio.

Además tiene como objetivo prevenir conflictos de sexualidad infantil, adolescente y adulta (es decir en presente y futuro)

¿Qué consecuencias puede tener el no enseñar sobre sexualidad a mis hijos?

Puedes tú mismo hacerte las siguientes preguntas para reflexionar sobre posibles consecuencias  de no educar:

Ø ¿Qué puede suceder si decido no hablar con mis hijos de sexualidad?
Ø ¿Qué puede pasar si la sociedad, la cultura, medios, etc. Educa a mis hijo sobre este tema?
Ø ¿Qué tanto puede servirle a mis hijos que yo sea la fuente primaria de información sobre este tema.

Recuerda que la educación en casa es más conveniente que sea de ambos padres. En el caso de la sexualidad, no es excepción que los padres deben llegar a un acuerdo sobre lo que quieren enseñar a sus hijos. Busca enriquecerte con los puntos de vista de tu pareja, en vez de pelear al respecto, busquen complementar las ideas de ambos y así incluso lograrán formar algo más completo. Claro es importante que ambos cedan en algunas cuestiones que ustedes mismos vaya decidiendo, pero finalmente pueden hacer una lista sobre lo que desean enseñarle o transmitir sobre sexualidad a sus hijos.


Usted se estará preguntado que hace este artículo en un blog Cristiano, déjame decirte que el primer ministerio al cual hemos sido llamados es nuestro hogar con nuestros hijos a formarlos creciendo con temor a Dios y direccionándoles a hacer el bien, para que el día de mañana sean gente de bien, conscientes de lo que hacen y como lo hacen. Si lo logramos creo que es la mejor herencia que podemos dar a nuestro hijos que aprendan a vivir bajo el dominio de lo correcto esperando que lo que enseñemos hoy, esto mismo enseñaran ellos el mañana.

miércoles, 2 de julio de 2014

¿Porque no llega la bendición?

¿Porque no llega la bendición?

El sueño de todo ser humano es poder está bien y ser una persona de éxito, esto nos hace correr y correr con el fin de lograr nuestros propósitos, porque el recibir a Cristo es decidir llevar un nuevo estilo de vida, que me recuerda que tengo que hacer las cosas bien para que Dios pueda obrar en mi vida. Pero se ha puesto a pensar porque muchas veces no somos bendecidos cuando creemos hacer todo bien.

Me atrevo a decir que la vida de cada persona es toda una receta de compuestos que si no aplicamos alguno de ellos probablemente sea eso lo que no nos permita ser bendecidos como todos anhelamos.

En cada afán de ser agradables a Dios nos esforzamos por hacer las cosas bien; oramos porque sabemos que de esa manera logramos comunicación con Dios, leemos la biblia porque nos es necesario alimentarnos para fortalecer nuestra fe y nos congregamos para poder testificar lo que Dios está haciendo en nuestra vida. Pero todo esto no significa que seamos fieles a Dios, porque si nos esforzamos por hacer  todo esto, pero quizá solo necesites esforzarte y hacer un poco de tiempo para ello.
Pero cuando se nos toca nuestra bolsa nos damos cuenta que no es fácil  deshacernos de unos cuantos dólares para dar a Dios lo que a él le corresponde; imagínese que le aplican todo descuento de ley y bien lo pagamos porque se nos obliga, pero a Dios que no nos obliga sino que es voluntad no lo hacemos como es debido y lo más triste que muchos cristianos estamos diezmando como una obligación pero no por agradecimiento lo que debería de indicarnos que estamos depositando nuestros diezmo en canastos rotos y sin darnos cuenta estamos siendo unos tontos útiles para Dios.

Déjeme llevarle a las sagradas escrituras, al libro de Malaquíasen donde vemos como Dios le echaba en cara al pueblo de Israel como se habían apartado de cumplir sus mandamientos.

Malaquías 3:7
Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí y yo os volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿en qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.

Ahora ya se dio cuenta de que forma le estamos robando a Dios y no podemos pretender que Dios sea fiel con nosotros si nosotros no le honramos regresándole parte de lo que él nos da.
Muchas veces damos pero con dolor porque le ponemos tanto amor al dinero cuando rápido se acaba.

Mi hermano si pudiéramos entender la grandeza de nuestro Dios, si pudiera caber en nuestra mente que con él lo tenemos todo y que nada no faltaría, le aseguro que unos cuantos dólares no nos importaran y fuera fácil cumplir su mandato.

Pero vivimos afanados creyendo que un buen aumento de salario nos sería suficiente para cubrir todas nuestras necesidades, lo cual es una engaño del enemigo porque mientras estemos llevando una vida de cristianos deshonestos robándole a Dios sus diezmos y ofrendas seremos como aquellos árboles que parecen estar bien solo porque sus ramas están verdes y pasan los años y  siempre se les ven las mismas ramas, pero jamás vemos un cambio en ellos porque sus frutos nadie los conoce.

Déjeme decirle que solo cuando reconozcamos que diezmar es agradecer  a Dios por lo que él nos está dando es allí que empezará  su éxito porque está cumpliendo con un mandato divino.

Y Dios hará que usted no mendigue pan, Dios hará que no solo coma sino que también pueda guardar para mañana. Y mire como es Dios de maravillosos que además de abrir las ventanas de los cielos para bendecirnos, también nos dará protección, reprenderá al devorador para que en todo lo que emprendamos seamos productivos.

Malaquías 10-11
Traed todos los diezmos al alfolí y halla alimento en mi casa y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sino abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador y no os destruirá el fruto de tu tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

Lo que sea que emprendamos nunca será productivo mientras no estemos entregando a Dios lo que le corresponde. Porque el éxito de cada cristiano dependerá de la comunión y fidelidad que tenga con Dios; pero si no somos fieles no podemos pretender que Dios tiene que cumplir nuestros caprichos.

Quiero llevarles a Hechos de los apóstoles en el Capítulo 5-4 cuando Ananías y Safira habían vendido una propiedad no todo lo que a Dios le correspondía y a pesar que los apóstoles no lo sabían al tratar de engañar a Dios murieron uno después del otro.

Sabes no necesariamente Dios te quitará la vida porque no este diezmando pero será un cristiano prácticamente muerto porque no se ven tus frutos y espiritualmente no pasas de lo mismo.

Mi amigo este es un reto que Dios nos hace a cumplirle para que nos vaya bien en la vida.