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sábado, 21 de diciembre de 2013

MOTIVADOS PARA AVANZAR

MOTIVADOS PARA AVANZAR

Recuerdo que cuando estaba en cuarto grado en la clase de educación física en los primeros meses del año había un área que se llamaba atletismo y en esa área había una prueba de resistencia en la cual teníamos que dar 4 vueltas a una cancha de 1 kilómetro de diámetro, la verdad de toda mi vida ha sido de las pruebas física más duras que me ha tocado realizar, la mayor nota la sacaba el que lo hiciera en menor tiempo y eso me motivaba para avanzar y no ser de los últimos a pesar del cansancio.

En la vida cristina nos encontramos constantemente corriendo hacia una meta gloriosa, pero la forma que corremos muchas veces se ve afectada cuando perdemos la motivación. Cristo nos motiva constantemente a no temer a los problemas que en el día a día puedan surgir.

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.” Deuteronomio 20:1

El versículo anterior es una de las muchas veces en las cuales Dios nos anima diciendo que no importa cuán grande sean nuestros enemigos si él nos trajo a la libertad y a la luz, el puede derribar cualquier muralla que se levante. El asunto es que a veces perdemos la visión; comenzamos a buscar animo y motivación donde jamás la vamos a encontrar y por ello nuestra carrera cristiana se vuelve pesada.

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallareis descanso para vuestra alma, Más dijeron: No andaremos.” Jeremías 6:16

Quizás creas que no es tu caso, ya que tú continúas en la iglesia, sigues en oración, leyendo la palabra, pero la pregunta es ¿Sigues teniendo motivación para tu vida espiritual? Nuestra motivación debe ser alimentada constantemente, ya que la rutina nos puede hacer que perdamos el interés en las cosas de Dios, el versículo anterior habla de que es bueno meditar y ver donde estamos caminando, ver hacia dónde vamos, recordar el momento que venimos a Jesús y las primeras enseñanzas que vinieron a nuestra vida ya que esa motivación inicial es la que nos debe de animar a seguir adelante, recordar el porqué lo necesitamos y saber que éramos  lo vil de este mundo y él nos escogió y nos acepto tal como éramos dándonos la oportunidad de tener vida eterna.

El siguiente ejemplo de las escrituras nos muestra claramente lo que pasa cuando no tenemos la motivación correcta.

“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.
 Y a la medianoche se oyó un clamor: !!Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.” Mateo 25:1-10

Este es un ejemplo claro, si te fijas en la parábola todas las vírgenes se durmieron, es decir que todas cayeron, pero ¿Cuántas estaban preparadas? Solo fueron 5 ya que ellas tenían una verdadera motivación, cuando en tu corazón la motivación por la búsqueda de Dios está vigente aunque vengan los tiempos malos tú estarás preparado si caes o dudas y podrás seguir adelante.

Ahora la pregunta es ¿Tu sigues motivado a buscar a Dios porque hay un anhelo  en tu corazón de intimidad con él? Ó ¿Sera que ya caíste en una rutina y perdiste el visón en el blanco perfecto? La respuesta solo tú la tienes, pero recuerda.

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fé, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”      Hebreos 12:2



miércoles, 13 de noviembre de 2013

DESPOJANDONOS DE LAS TRADICIONES

DESPOJANDONOS DE LAS TRADICIONES




Hablemos de aquellas tradiciones que nos alegraban el corazón cuando no conocíamos a Cristo y andábamos en la carne; me refiero a todas aquellas emociones que nos regala el mundo; pero no nos dábamos cuenta como nos hacían tropezar porque estábamos ciegos y eran esas mismas tradiciones las que no nos dejaban ver lo que Dios tenía para nosotros.
Y es que nadie puede acercarse a Dios si no está dispuesto a despojarse de las tradiciones.

Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió heme aquí.
Y dijo no te acerques; quita el calzado de tu pie; porque el lugar en que tu estás tierra santa es.
Éxodo 3:4-5.

En este párrafo de las escrituras vemos como a Moisés no se le permitió acercarse a Dios hasta que se despojara de su calzado, por que también el calzado formaba parte de una tradición que tenían los pastores de rebaños. Entonces no podemos decir que somos hijos de Dios si aun no nos hemos despojado de las tradiciones que antes nos ataban al mundo.

Muchas veces nos preguntamos que porque no sentimos que Dios contesta nuestras oraciones, pero si nos detenemos a reflexionar sobre el tipo de vida que estamos llevando a lo mejor aun hay tradiciones que son parte de tu vida y no necesariamente tienes que participar en ellas; pero si tu corazón aun se alegra cuando estás cerca de esas fiestas del mundo, o estás buscando a Dios en el lugar equivocado, déjame decirte que a Dios nunca lo vas a encontrar en el mundo. Para acercarte a Dios tienes que salir de la comodidad del mundo, porque así como a Moisés el calzado le impedía acercarse a Dios así puede haber tradiciones que no dejan que la relación con Dios fructifique.

En el nuevo testamento vemos otro evento en Juan 3:3 cuando Cristo le dice a Nicodemo que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Entonces esto nos comprueba que es necesario alejarnos del mundo y soltar todo aquello que habíamos hecho parte de una vida para lograr entrar al reino de Dios, porque aquí en la tierra puedes ver el reino de Dios, cuando veas ese cambio en tu vida y esa bendición que viene del padre cuando te rindes a él. A esto se refiere el nacer de nuevo que tú empieza una nueva forma de vida.

Talvez te suene bastante difícil de lograr despojarte de todo aquello que estás acostumbrado a hacer y que por mucho tiempo ha sido parte de tu vida como: la música, las fiestas, las reuniones de amigos donde compartimos bebidas, la discos, el cigarro, etc. déjame decirte que todos los que queremos una vida diferente pasamos ese proceso que a simple vista no se ve fácil de lograr; pero cuando Cristo gobierna tu vida todo lo que te propongas lo podrás lograr, porque en Cristo somos más que vencedores.


Ten en cuenta que solo, no podrás hacerle frente a  las adversidades de la vida, por ello te es necesario que alguien te ayude y que mejor que nuestro Señor Jesucristo, pero debes echar fuera toda inmundicia y tradición; no sé si te habrás dado cuenta que cuando alguien se muda de casa le hace limpieza a la nueva casa y si es posible le hace algunos arreglos y cuando ya está limpia entonces se mudan a ella, porque pongo este ejemplo, porque es igual cuando queremos que Dios tome las riendas de nuestra vida, tenemos que hacer lo posible para despojarnos de todo aquello que induzca al pecado y cuando tengamos limpio y adornado ese templo del Espíritu Santo que es nuestro cuerpo, entonces Dios empezará a actuar porque usted le ha preparado un lugar para que él pueda hacer maravillas, sus oraciones le adornarán ese templo, la palabra de Dios le mantendrá alimentado y es allí cuando Dios trabajará haciendo lo que para usted le parecía imposible.