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miércoles, 13 de abril de 2016

¿Por qué las personas tienen matrimonios no saludables o enfermos?

¿Por qué las personas tienen matrimonios no saludables o enfermos?
(II partes de la serie ¿cómo vivir casados sin vivir decepcionado?)

Porque no es saludable un matrimonio que se maltrata, que se insulta, que se ignora; no crecen saludables en una familia los niños que no se educan bien, algunos que tienen excesos en su disciplina, otros porque no son disciplinados, sabe que hay niños incontrolables… le pregunto, ¿por qué padres de 25 a 30 años no pueden controlar a un niño de apenas 2 años? Porque no han aprendido a ser padres y porque no tiene leyes de paternidad apropiadas.

Existen muchos progenitores pero hay una gran diferencia entre un progenitor y un padre, progenitor es aquel que trae hijos al mundo, es un donante de ADN, es alguien que embarazó a una mujer, pero ese no es padre y jamás me va convencer que es padre si lo andan siguiendo para sacarle la pensión de su hijo; sino que padre es aquel que  entrena a su hijo para la vida, es aquel que pasa tiempo con ellos, les enseña, los corrige, y los educa les guste o no.

Si su hijo come cuando quiere y como quiere, se acuesta a la hora que quiere, hace lo que quiere aunque tenga 5 años, usted como mamá o papá está siendo dominado por un enano que todavía no habla ni piensa bien, es porque usted no ha sabido desarrollar su paternidad; si usted es una madre primeriza y tiene un hijo de unos meses y le hace levantar unas 20 veces en las noches y usted se cree una buena madre va tener que estudiar un poco, porque usted es una terrible madre, a usted la domina un niño que todavía no sabe hablar ni caminar bien; si usted tiene un niño incontrolable en los supermercados e iglesias el problema no es el niño, el problema es usted.

Volviendo al tema de la vida matrimonial, así como podemos hacer daño a nuestros hijos por acciones malas o inacciones, así también podemos vivir matrimonios enfermos por acciones malas o inacciones, porque no solamente pecamos por hacer lo malo, sino también pecamos y fallamos por no hacer lo bueno.
Hay personas que no saben hacer lo bueno no por malos sino por ignorancia, el problema de muchas personas y el más grande enemigo nuestro no es Satanás, la iglesia ha querido enfocarse en Satanás por eso se inventan cada día ministerios de expulsión y liberación de demonios y lo han enfatizado tanto que hoy andan culpando a Satanás en culpas que no tiene y Satanás le encanta porque en vez de enfocarnos en el Señor de nuestra vida en aquel que tiene poder para librarnos, Satanás se vuelve el enfoque de nuestra vida; ven a Satanás en todo, hasta en una simple gripe y eso no es un demonio, tómese una limonada, repose y se le va ir.

Hay personas que creen que Satanás es su más grande enemigo cuando la biblia dice que Satanás es un enemigo vencido, esto me gusta y a usted también le debería de interesar porque ha vivido y engañado creyendo que todo lo malo y desagradable que le ha pasado es por culpa del enemigo, pero no es cierto, es culpa de nosotros por las acciones que tomamos, por no querer hacer lo correcto o por esperar que mi cónyuge lo haga.

Usted no necesita 5 o 10 expertos para expulsar demonios, usted lo que necesita es creer en Dios y creer la palabra que dice reprended al diablo y huirá de nosotros; no dice reprended al diablo y llamen a 5 personas para que empiecen a gritar a lado suyo y lo que van hacer es asustarlo, solo dice reprender al diablo y huirá porque es más grande el que está en nosotros que el que está en el mundo.

La ignorancia es el peor enemigo del hombre y no es que les esté insultando esposas y esposos porque frente a ustedes tienen a un ignorante, Yo ignoro cosas y hay tres de ellas que me gustaría aprender una de ellas es que me gustaría ser sastre, la otra es peluquero y la tercera mejor no la digo porque es muy fácil de aprender, se van a burlar y por ello soy un ignorante, pero sabe en la vida hay cosas que no nos interesan; si se daña mi auto no me interesa saber mecánica, en mis artículos he escrito muchos sobre mujeres, no me juzgue no soy mujer solo trato de que entiendan como establecer límites y que cada uno de los cónyuges entienda que hay cosas que no pueden permanecer ahí, sino que es una necesidad hacer ciertos cambios en nuestra relación de pareja para que vivamos matrimonios saludables. 


jueves, 7 de agosto de 2014

BASES PARA UN MATRIMONIO QUE PERDURE

La Familia y su entorno
IX Parte
BASES PARA UN MATRIMONIO QUE PERDURE


El matrimonio, todo un misterio en la vida, unos lo anhelan con pasión y locura, otros lo desprecian con desdén; sin embargo, es imposible negar su trascendencia en nuestra sociedad actual y en la historia. No es mi intención hacer un estudio profundo del tema, sino de forma práctica dar un aliciente y ayudas prácticas para aquellos que hemos zarpado en este hermoso barco llamado matrimonio.

En lo personal, llevo menos de  10 año de casado, con todo, he podido ser testigo directo de matrimonios (incluyendo mis padres claro) que estuvieron 45 años casados y he podido ver como al pasar del tiempo su relación mejoraba, como el vino.
¿Cómo han logrado esto? ¿Cuál fue su estrategia? Estarán de acuerdo conmigo que el reto no nada más es durar casados, sobrevivir como dirían algunos, el reto es vivir plenamente cada minuto de nuestras vidas al lado de nuestro esposo(a). He aquí algunas 3 ideas generales que de forma individual y en lo profesional sé que son vitales para una relación sana y satisfactoria para la pareja.

  1. Mantén las prioridades en orden.

Las actividades nos sofocan, el trabajo aumenta, las metas y sueños personales están presentes, los hijos llegan, los Padres, los suegros, los parientes y los amigos demandan tiempo, y en medio de todo esto, cuidar la relación con el esposo(a).
¡GRANDE ERROR! Lo primero a cuidar en el matrimonio es uno al otro.

La responsabilidad inmediata no es el trabajo, ni aún los hijos, sino aquella
Persona que prometiste amar y respetar hasta que la muerte los separe.

Aquí es inevitable resaltar la importancia de evitar que se metan en la relación terceros, el matrimonio es de dos. Cuando permitimos y le damos más importancia a lo que la madre dice, a lo que el amigo dice, a lo que la sociedad dice, entonces la unión se verá quebrantada. Para muestra un botón, ¿Cuántos chistes de suegras metiches no hemos oído o de hombres eternamente pegados a las faldas de mamá? Nos darán risa, pero reflejan una realidad clara en cuanto a lo molesto es que terceros se entrometan en cuestiones que solo conciernen a dos.

En este punto, también es obvio que el tiempo está incluido. Démosle tiempo a cultivar la relación, salir a cenar juntos, hacer cosas que en el noviazgo se hacían y por alguna razón o motivo dejamos de hacerlas al casarnos.

Mujeres, no esperen a que haya un evento importante para arreglarse para sus esposos. Hombres, no esperen a que les pidan salir o que sean románticos para traer una rosa o escribir un simple “Te amo” en la servilleta de un restaurante cuando salen.

Deseo aclarar que esto no significa olvidarse totalmente de uno en lo individual y del mundo que nos rodea, sino de buscar el sano balance en esto.

  1. Decide Amar.

En general uno piensa que la razón para casarse fue ese bello sentimiento llamado amor. Con todo, el amor no es SOLO un sentimiento, es algo más trascendente, es una decisión consciente de buscar el bienestar del otro sin buscar ganancia para uno mismo, nuestra única meta es el bienestar del otro. Bajo esta definición, el amor es lo opuesto al egoísmo (destructor número uno de las relaciones sanas), reconociendo que el egoísmo es buscar las cosas para mí, por mí y después de mí. Cuando ya vivimos con la otra persona, es normal que empecemos a conocer cosas que jamás imaginamos, hábitos que nos incomodarán, y situaciones que ocasionarán roces. Los que llevan tiempo de casados, tendrán rato soportando esto hasta que no puedan más.

Todas estas situaciones se pueden manejar mejor cuando nuestro enfoque no es exigir lo que a mí me toca o corresponda, lo que yo merezco, sino que puedo dar yo o ceder para que la otra persona llegue a recibir el mayor bien. Pongamos un ejemplo sencillo. El hombre de la casa deja sus zapatos tirados siempre en el cuarto. Es bastante molesto, y la esposa a cada rato le dice, pero no cambia la situación.
Él enfoque de ella es “quiere que trabaje más, no considera mi esfuerzo, es lo mínimo que puede hacer” Tal vez sea verdad, pero si este enfoque cambia a “deseo que él sea un mejor hombre, y el ser desordenado no le ayudará, qué puedo hacer para que crezca en esta área de su vida” Lo que consideraba como ofensa directa a su persona no lo será más y tendrá una motivación más fuerte y mejor para buscar una respuesta ante esta incomodidad.

Igual con el esposo. Si su pensamiento es “esta mujer no deja de dar lata, yo llego cansado, que recoja mis zapatos es lo de menos, para que hace tanto ruido por eso” entonces es visible que está pensando en él solamente, y lo ideal para evitarse también la molestia es cambiar de manera de pensar “qué puedo hacer para que mi esposa esté más feliz, siempre se me olvida, pero buscaré como puedo disciplinarme en esto” Ante esta respuesta no vemos solamente un ceder ciego, sino además un desarrollo del carácter de la persona.

  1. Perdona y pide perdón.

Es todo un tema por sí mismo el del perdón, con todo, debo mencionarlo como vital en el matrimonio. Como mujeres solemos guardar el historial de todos los errores y daños que hemos recibido, y el perdón ciertamente no es olvidar como si se nos borrara la memoria, pero no se trata de traerlos a flote como arma para echárselo en cara al otro, si se recuerda no debe traer consigo amargura cuando se ha perdonado.

Como hombres muchas veces se subestiman las cosas y no se pide perdón ante cosas que pudieron ofender a la otra persona, y viceversa. La humildad es vital por ambas partes, no hay lugar para el orgullo en la relación matrimonial, si este existe, problemas están a la puerta constantemente. Y hablando de heridas, no interpretemos las acciones del otro sin confirmarlas, hablemos, preguntemos. Muchas heridas, son simples malas interpretaciones de la motivación del otro.

Puede sonar difícil hacer lo comentado anteriormente, pero con ayuda de Dios, poniéndolo a Él como el centro de la relación, desarrollando nuestra vida espiritual en Él, es más que posible. Este es el fundamento sobre el cuál no se caerá la casa. Mantengamos prioridades, decidamos amar (aun cuando no lo sentimos), pidamos perdón y perdonemos.


Soy testigo de que existen y se puede tener un matrimonio que perdura para siempre. Siempre que sea bajo el modelo de Dios.