miércoles, 12 de junio de 2013

MANTENIENDO LA PALABRA DE DIOS

MANTENIENDO LA PALABRA DE DIOS

 ¿Donde debemos mantener la palabra de Dios?¿En nuestra mente? ¿En nuestro corazón? Ciertamente es una mezcla de ambos, pero es una de las cosas más dificiles de lograr, pero no es imposible. Estoy hablando de este tema porque todos los dias somos atacados con situaciones que nos hacen dudar, sobre nuestra fé, nuestra relación con Dios y debemos de estar preparados reteniendo la palabra en nuestra vida.

"Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natutal. Porque el se considera a si mismo, y se va, y luego olvida como era" 
Santiago 1:23-24

Lo que el versiculo anterior describe es algo muy cierto en buena parte de los que conocen la palabra de Dios, en los momentos de los cultos, en predicaciones realmente muy bonitas, existe un gran gozo en nuestros corazones, versiculos realmente impactantes, e incluso predicaciones que conmueven hasta las lagrimas pero, ¿que pasa cuando tenemos los problemas enfrente? ¿Acaso somos como el hombre del espejo? Que olvidamos nuestro reflejo cuando no estamos frente al espejo, olvidamos la palabra de Dios con todas sus promesas cuando no estamos frente a un pulpito.

Tristemente esto es muy cierto; pero anilo hay que ejercitarse en la palabra y ¿Como hacemos eso?

"Por tanto pondreis estas mis palabras en vuestro corazon y en vuestra alma, y las atareis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos" Deuteronomio 11:18

La unica forma de mantener la palabra de Dios y utilizarla cuando se necesite, es siempre tenerla presente, leerla diario no solo en una oglesia, sino hacerla parte de nuestra vida intinma y como alguien me dijo una vez, la palabra en exceso nunca será dañina.

sábado, 8 de junio de 2013

LA VERDADERA LIBERTAD A LA QUE FUIMOS LLAMADOS



LA VERDADERA LIBERTAD A LA QUE FUIMOS LLAMADOS


Muchas personas se van de su tierra natal en busca de una libertad verdadera, a veces dejando amistades y familiares. Otros toman nuevos rumbos, enfrentando peligros desconocidos. Muchos tan solo por probar, luchan con adicciones demoníacas como las drogas, el alcohol, el tabaco y la pornografía.
Cada vez son más los que mueren en su propia tierra o en el extranjero, creyendo que pueden ser libres viviendo a  su antojo los  placeres carnales que hacen parte de su vida, sin darse cuenta que todo ello hace parte de una relación peligrosa.

Todos en algún momento luchamos por ser libres; algunos en grupo otros luchan por cambiar una ideología se arriesgan a tal grado de poner en riesgo la vida misma; fuimos creados para disfrutar una plena libertad, para no conformarnos con menos; pero sin darnos cuenta la perdimos, cuando decidimos depender de nuestros propios esfuerzos creyéndonos autosuficiente.

La habilidad que Dios nos dio para satisfacer los anhelos de nuestro corazón de manera que siempre fueran agradables a nuestro creador, se distorsionó, se deformó y se torció. Aunque todavía deseamos  gozar de libertad, seguimos buscando de manera equivocada.

Así fue que nos volvimos esclavos sometidos a deseos que nos alejaron  más y más de Dios, de aquel que amorosamente nos creó libres para servirle. Por eso seguimos tratando de hacer realidad ese sueño pero nunca podemos hallarlo fuera de Dios.

Aunque nos esforcemos de una u otra manera, luchemos incansablemente por ser libres, nunca  podemos encontrar una verdadera libertad, porque andamos caminando en la oscuridad, tratamos de ser libres; pero no nos es posible, porque el enemigo nos manipula a su antojo haciéndonos creer que somos libres para hacer y decidir qué hacer con nuestra vida, he ahí que cada decisión que tomamos siempre será errónea, porque las decisiones del mundo son sin fundamento, porque somos esclavos del pecado.

Juan 8:34 “Jesús les respondió: de cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo del pecado es”.
La verdadera libertad solo la podemos encontrar cuando permitamos que nuestro libertador sea Cristo, porque a eso fuimos llamados a ser libres.

Juan 8:36 “Así que, si el hijo os libertare,  seréis verdaderamente libres”.

Ponemos nuestra confianza en gente que tiene poder, porque creemos que esa será nuestra solución, pero cuando estas personas salen del poder, vuelves a ser esclavos de otros.

 El único que nos puede liberar de esta esclavitud es CRISTO, porque él ya pagó por nosotros para que seamos libres, no siendo esclavos del pecado; si no que disfrutemos una verdadera libertad a la que fuimos llamados.





jueves, 6 de junio de 2013

UN VERDADERO ANHELO



UN VERDADERO ANHELO

Dice un dicho popular “Solo uno sabe donde le aprieta el zapato”; lo cual significa que solo uno mismo conoce los problemas que se están viviendo o solo uno mismo conoce cuan grade es el anhelo por algo que no se tiene; en esta vida siempre habrán cosas que querremos pero que no tenemos, la pregunta es ¿Qué estamos haciendo por conseguirlas?. En la biblia hay una historia muy impactante para mi vida y es la de Ana.

“Hubo un hombre de Ramataim, sufita de los montes de Efraín, que se llamaba Elcana hijo de Jeroham hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. Tenía dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Penina tenía hijos, pero Ana no los tenía. Todos los años, aquel hombre subía de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí: Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová. Cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba a Penina, su mujer, la parte que le correspondía, así como a cada uno de sus hijos e hijas.  Pero a Ana le daba una parte escogida, porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola porque Jehová no le había concedido tener hijos.” 1 Samuel 1:1-6

El anhelo de Ana era ser madre ella quería con todas sus fuerzas dar fruto, muchas veces en la vida anhelamos dar fruto, ser un buen estudiante, tener un mejor trabajo, una familia, hay muchas áreas infértiles en la vida que nos causan tristeza; pero la enseñanza de esta reflexión es sobre entregar esos anhelos a quien verdaderamente puede hacer algo, Ana venia cada año a ofrecer a sacrificios a Dios, ella no se había rendido, no había aceptado su condición y lo mejor de todo estaba buscando a quien podía cambiar su tristeza en gozo.
¿Te has rendido ya? ¿Crees que tu vida será así siempre? Porque no haces lo que Ana hizo, ella entrego ese anhelo al todopoderoso, busca a Dios y no te rindas no te entregues al fracaso, porque Dios puede hacer maravillas, el Dios que la Biblia habla, ese Dios de milagros todavía está contigo, Ana paso años buscando el favor de Dios, quizás tu llevas igual años, queriendo alcanzar algo que ves muy lejos. Pero ser constantes y no dejar morir los sueños tiene recompensa, sino lee las palabras de Ana luego de tener la respuesta de Dios.

“Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ríe de mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación.”1 Samuel 2:1

Al final Ana cayo la boca de quien se burlaba de ella, no te gustaría demostrar que Dios maravilloso es el que tienes, mucha gente quizás critique que tus sueños se han frustrado, pero si entregas tu anhelo de todo corazón en las manos de Dios te aseguro que no quedaras burlado, y el fruto que anhelas dar se puede hacer una verdad.


sábado, 1 de junio de 2013

EL REFUGIO PERFECTO



EL REFUGIO PERFECTO

Cuando tenía 12 años me gustaba acompañar a papá a las tierras que él cultivaba, pues me agradaba ver la confianza con que caminaba por los montes cuando llegaba la tarde.

Cuando alguna tormenta nos tomaba por sorpresa yo siempre corría a buscar un lugar para refugiarme de la lluvia y me cubría en los paredones más altos y a papá no le gustaba porque decía que ese era un gran error porque me estaba refugiando en el lugar equivocado.

Luego cuando ya era un adolescente hice algo parecido, recuerdo que estaba junto a un grupo de personas trabajando al pie de una montaña y luego empezó a moverse la tierra, no es que el sismo fuera tan fuerte pero por el lugar donde estábamos corríamos el riesgo de ser víctimas por alguna avalancha de tierra o piedras y corrí a refugiarme en una gran roca que parecía segura; pero al ver que mis compañeros corrieron buscando otro lugar que a ellos les pareciera seguro, decidí salir del escondite que había escogido para protegerme, momento después observé como aquella roca empezó a rodar y a cambiar de posición. De seguro que me hubiera pasado encima si no logro quitarme a tiempo.

Porque cito estos dos ejemplos, porque muchas veces creemos que nos estamos refugiando en el lugar correcto; pero si nuestro refugio no es CRISTO cada lugar que elegimos por seguro que nos parezca, nuestra vida siempre va estar en peligro.
CRISTO en su inmenso amor para con nosotros nos ofrece el refugio perfecto y que mejor que cubrirnos en él. 
“cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemaras, ni la llama arderá en ti”.
Isaías 43:2

Dios es nuestro único refugio; porque el único lugar en donde podemos refugiarnos es en él y no habrá nada ni nadie que pueda poner en peligro nuestra vida, porque hemos elegido el lugar perfecto donde encontramos esa protección divina que no se compara con el refugio que encontramos en el mundo; porque es inseguro y siempre nos falla, en cambio la protección de nuestro padre Celestial es para siempre.

miércoles, 29 de mayo de 2013

EL ENGAÑO DEL ENEMIGO



EL ENGAÑO DEL ENEMIGO

 Andamos por la vida haciendo cosas que creemos que están correctas y nos protegemos de una u otra manera para evitar el peligro. Creemos que tener cuidado de no pasar por los lugares que constituyen un riesgo y evitar meternos en problemas, con eso nos basta y ya estamos fuera de todo peligro.
Muchos creen que porque están apartados del mal, así tiene un buen estilo de vida; como esto es agradable ante la sociedad con eso nos basta; a esto le llamo el engaño del enemigo.
Al enemigo no le conviene que nos apartemos del mal, porque su preocupación es mantenernos ocupados en el pecado haciéndonos creer que si no hacemos nada malo con eso nos basta.

Mucha gente cree que porque no somos esclavos de ninguna tendencia pecaminosa no somos partícipes del pecado; pero es el enemigo quien a segado el entendimiento para que creamos ser libres y cada día nos aprieta más la venda que ha puesto sobre nuestros ojos para que no veamos la realidad de las cosas.
Siempre ha tratado de engañar a la humanidad de una u otra manera. Su trabajo ha sido fructífero, a tal punto, que se ha incrustado y anclado en el corazón de mucha gente; recordemos que también trató de tentar a Jesús MATEO 4:1-11.
Estamos sirviendo a dioses ajenos y por ello no sentimos paz en ningún lugar, porque a quien estamos sirviendo es a Satanás, quien usa falsos maestros, falsos apóstoles para engañar a la gente y se disfraza como ángel de luz.

 2Corintios 11:13-14 Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apostales de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.

Así que no nos engañemos creyendo que lo que recibimos viene de lo alto, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz para complacer nuestros deseos haciéndonos creer que eso nos basta y que no necesitamos nada más; nos hace creer que somos autosuficientes para que creamos  que solos nos podemos proteger de todo peligro, que podemos con nuestro padecimientos y se van heredando de generación en generación, no logrando salir del fango a donde nos ha llevado el pecado.
Pero en vano sufrimos los tormentos y consecuencias de ese engaño porque la deuda ya fue pagada.

1Corintios 15:3 Porque primeramente os he enseñado lo que así mismo recibí: Que CRISTO murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.

Como veras Cristo ya pagó por nosotros, para que no sigamos viviendo bajo el yugo de la esclavitud a la que Satanás nos tenía sujetos.

Juan 1:12 más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

La única manera de salir de este engaño es recibiendo al hijo y creer en él para ser hechos hijos de Dios; solo esta  manera Dios nos puede arrebatar de las manos del enemigo.

Es ahí cuando Dios empieza a obrar en nuestra vida, mostrándonos sus maravillas, acariciándonos en su inmenso amor como un padre mima a su hijo y le contempla cuando sufre, es ahí cuando no necesitamos de nadie porque él es más que suficiente.