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miércoles, 12 de febrero de 2014

Como deben enfrentar la enfermedad los hijos de Dios

Como deben enfrentar la enfermedad los hijos de Dios

Algunos piensan que si alguien está cerca o consagrado a Dios, no debería sufrir enfermedades y ante los padecimientos otros especulan diciendo “será que está lejos de los caminos del señor o tiene algún pecado oculto”

En cualquier momento de la vida de cada ser humano la enfermedad llega, unos sanan otros no, y otros sanan y vuelven a enfermar, en fin es el ciclo de la vida al que día con día nos exponemos y  la razón principal para el sufrimiento  es que vivimos en un mundo  caído, sea este provocado por alguna enfermedad o por cualquier otra circunstancia, es parte de la vida, especialmente al ser cristiano ya que nos ayuda a crecer en nuestra dependencia de Dios y entender que sin el nada somos y nada podemos hacer.

Y es que el llevar una vida consagrada a Dios no nos hace inmune al sufrimiento, imagine por un momento si no hubiera enfermedad no existiera el dolor a causa de un padecimiento. Entonces qué motivos tuviéramos para invocar a Dios si prácticamente cuando en la vida todo anda, de Dios no nos acordamos si pedimos más de lo que le agradecemos.

Como hijos de Dios necesitamos depender de él y solo cuando hay sufrimiento es que le buscamos, entonces si cuando estamos bien no le invocamos es por eso que Dios nos lleva al desierto  porque quiere mantenernos ocupados y que entendamos que nuestra única opción para ser feliz es él.

Si nos referimos a la enfermedad en particular, estas han existido desde siempre, aun en los tiempos bíblicos. El Señor Jesucristo se compadecía de los enfermos y sanaba a algunos, pero a otros no. El mismo apóstol Pablo tenía un aguijón en la carne; ante esta realidad, él expresó “tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí” (2 Corintios 12:8) la respuesta del Señor fue: “bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad (2Corintio 12:9).

Quizá no sanemos de nuestras enfermedades pero si Cristo ya está en nuestro corazón, para mi es más que suficiente porque esto me hace depender directamente de Dios.

He aquí yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad Jeremías 33:6.

Se da cuenta como es nuestro padre celestial  de maravilloso que se ha comprometido a ser nuestro médico; sabe  lo lindo de todo esto que cuando usted aprenda a vivir sumiso a la voluntad de Dios, usted le está permitiendo que se glorifique en su vida y cuando su gracia le sea suficiente Dios habrá cumplido su propósito en su vida y usted será de bendición para aquellos que aún no han encontrado el camino y podrá alentarlos y a servirle así como usted ha sido servido.

Dios siempre sabe lo que va a  llegar a su vida y como permitirá que usted lo enfrente, pues la biblia dice que nada pasa sin que él lo permita; pero Dios se preocupa por nosotros él dice que somos su especial tesoro y por supuesto he visto su gracia en permitirme flotar a pesar que muchas veces he pasado por grandes dificultades.

Mi hermano como Sendas de Esperanza queremos que encuentres un camino perfecto que conduzca a la verdad, pero queremos que comprendas que consagrar tu vida a Cristo no significa erradicar el sufrimiento de tu vida. No es la voluntad de Dios que todos sanen porque siempre habrán cargas que te corresponden llevarlas a ti.


Gálatas 6:5 porque cada uno llevará su propia carga.

miércoles, 27 de marzo de 2013

CUANDO SENTIMOS QUE DIOS NOS ABANDONA



CUANDO SENTIMOS QUE DIOS NOS ABANDONA


Quise recordar todas las veces que he sentido que Dios me ha abandonado y esto es una gran verdad, en la vida de los cristianos muchas veces nos sentimos desamparados, aunque sepamos que Dios sigue con nosotros, la sensación de abandono tarde o temprano llega a nuestras vidas. En las escrituras encontramos ejemplos claros de este sentir.

“Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.” Jueces 6:13

En el capitulo anterior vemos un ejemplo claro del sentirse abandonado por Dios, era un momento difícil para Israel y a pesar que sabían que eran el pueblo de Dios, las aflicciones constantes los hacían sentir desamparados, los problemas que vivas día a día muchas veces pondrán dudas y tristezas en el corazón. Otro ejemplo es cuando sentimos que Dios no respondió nuestras suplicas.

“Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.” Juan 11:21

En el versículo anterior nos lleva a la parte de la biblia en la cual Lázaro había fallecido y Jesús no se había presentado para sanarlo, a pesar de que habían mandado a llamarle informándole de la enfermedad de Lázaro, Jesús no se hizo presente y por lo cual Lázaro había fallecido, se que te sentirás identificado con esta comparación, a veces se presentan oportunidades en la vida en las cuales pides con todo tu corazón el favor de Dios y lo único que obtienes es un silencio de respuesta ó cuando hay grandes dificultades y le clamas a Dios de corazón y le ruegas por una respuesta especifica, pero resulta que pasa el tiempo y Dios no te da lo que pediste, Marta y María se sintieron defraudadas, ellas creyeron que Jesús vendría cuando ellas lo mandaran a llamar pero no fue así.
Y así en las escrituras hay muchos ejemplos que nos harían pensar que a veces Dios no está con nosotros, que a veces Dios nos abandona, hasta podemos encontrar al mismo Jesús sentirse abandonado.

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Mateo 27:46

Quizás al leer el versículo anterior creerás que si el propio hijo de Dios se sintió así, es verdad que Dios nos abandona, pero la palabra de Dios nos muestra en cada uno de los ejemplos anteriores el porqué debían de ser de esa manera.

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28

Cuando Dios nos escoge para ser sus hijos y no nos ponemos rebeldes a ese llamado, aceptamos seguir y caminar de la forma que él quiere que caminemos, es el momento en el cual cada parte de nuestra vida tiene un propósito y aunque sean problemas y dificultades, tienen una razón que Dios las permite y al final todo lo que nos acontezca nos ayudara a bien.

“Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos.” Jueces 7:15

En el versículo anterior es la confirmación que obtuvo Gedeón sobre su victoria contra sus enemigos, Jehová permitió pasar a Israel tiempos difíciles al grado de pelear la comida, para luego demostrarle al propio pueblo de Israel que él era un Dios grande, que podía hacer pedazos en un instante a cualquier enemigo, a veces Dios permitirá que vengan tiempos de vacas flacas o tiempos de escases para mostrarte que aunque no tengas siempre él te sustentará, particularmente doy fe de esto, en un momento de mi vida me quede sin trabajo y en mi casa yo era la única entrada económica, pasamos 2 años muy difíciles, pero la gloria sea para Dios que en ningún día aguantamos hambre, siempre había en nuestra mesa comida, quizás no entendía el porque Dios permitía que me quedara sin trabajo; pero ahora entiendo que era para formar carácter ante la carencia.

“Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.” Juan 11:41-42

En el versículo anterior vemos la respuesta del porque Jesús no llegó a curar a Lázaro para evitar que este muriera, lo hizo para que muchos vieran que él era el verdadero hijo de Dios enviado por el padre. Cuando no recibimos lo que pedimos debemos darnos cuenta que no es porque Jesús no nos escuche sino porque hay propósito atrás de esa falta de respuesta, a veces creemos que nuestras decisiones son las mejores y pedimos puntualmente por algo que queremos, un cambio de trabajo, aprobación de un préstamo para abrir un negocio, en fin muchas cosas más, pero cuando Dios no responde y perdemos esas oportunidades llegamos hasta molestarnos con Dios y no nos damos cuenta que el nos estaba guardando de algo o tiene preparado algo mejor para nosotros, al final a pesar de la molestia y sufrimiento Marta y María recuperaron a su hermano.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3.16

Y esta es la respuesta a las palabras de abandono que exclamo Jesús, por amor Dios padre permitió que su hijo muriera en la cruz, el propósito era el poder darnos la oportunidad de la vida eterna.
Cuando sentimos que Dios nos abandona hay que darnos cuenta que es cuando Dios está más cerca cumpliendo su propósito en nuestras vidas, la próxima vez que te sientas solo, abandonado y creas que nada tiene sentido, no le pidas a Dios que quite esa situación de tu vida más bien pídele fuerza y sabiduría para poder entender cuál es el propósito de tus problemas, porque aunque no lo creas, Dios nunca te abandona y te lo dice muy claramente.

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente:
El Señor es mi ayudador; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.” Hebreos 13:5-6

miércoles, 30 de enero de 2013

LA CAÍDA




LA CAÍDA

Hoy quiero hablarte de algo que lamentablemente nos sucede a los que caminamos en Cristo y digo nos porque a mí me ha pasado, y es acerca de las caídas, de caer en el pecado, de equivocarnos en una decisión importante y pagar las consecuencias, muchos cristianos que caen a veces creen que lo mejor es alejarse de Dios, ya sea porque se sienten avergonzados, hay culpabilidad en sus corazones, hay temor del qué dirán, pero déjame decirte que como hijo de Dios que ha tropezado tengo la certeza que el anhelo de Dios, está lejos de esas decisiones. Por ejemplo cuando los bebes se ensucian en sus propias  heces a los padres no les importa cuán sucios están, lo que los padres quieren que sus hijos vuelvan a estar limpios, nosotros no debemos compadecernos de nuestra debilidad, porque justamente eso quiere el enemigo, que te sientas mal para que te quedes estancado y no quieras continuar; pero que dice Dios sobre tus caídas.

“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana." Isaías 1:18

Exacto ciertamente Dios no estará feliz de tus pecados, pero antes de condenarte él quiere tu arrepentimiento, mi hermano no es una justificación para cometer pecados este versículo, pero es indudable que en este caminar pecaremos ya sea por conciencia o ignorancia, pero lo que nuestro padre le interesa es que corramos a él, que lavemos nuestros pecados, no debemos sentir lástima por nuestros pecados, ni por nuestra humanidad, la lastima no nos ayudara a salir de donde estamos, cuando tu caigas y te equivoques recuerda lo que dice el siguiente versículo.

“Tú, enemiga mía, no te burles de mí: porque aunque caí, me levantare; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.”Miqueas 7:8

Cuando caigas cobra ánimo y levántate con más fuerza para seguir corriendo, porque ciertamente el camino de la vida no será fácil y habrá muchas piedras en el mismo camino, lo importante es no dejar de caminar.