Mostrando entradas con la etiqueta no. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de junio de 2014

¿PUEDO DECIRLE NO AL PECADO?

¿PUEDO DECIRLE NO AL PECADO?

La pregunta que titula esta reflexión pretende transmitir la inquietud que los cristianos tenemos en nuestra vida, muchos pensamos que mientras estemos lejos de los lugares que nos producen o recuerdan el anhelo de pecar, podemos estar bien, quizás dejando a los amigos y volviéndonos ermitaños podremos dejar de pecar, ya que no tendremos ningún tipo de tentación cerca para provocarnos, pero la verdad es que el pecado esta en cada uno de nosotros , en nuestros pensamientos, en nuestras ideas y en nuestros deseos.

Ciertamente hacer un corte radical ayudara en gran manera a dejar de pecar o por lo menos, a colocarnos en situaciones que nos provoquen buscar complacer los deseos de la carne, pero nuestra mente sino esta en sintonía con la mente de Cristo, buscara donde llenarse de cosas indebidas.

"Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,"  1 Corintios 2:11-12

Cuando nosotros no tenemos a Cristo en nuestra vida no podemos entender que son aquellas señales que nos indican que estamos yendo por el camino equivocado, simplemente somos como las hojas del viento que nos vamos hacia el lado que este sopla, pero cuando Cristo toca nuestras vidas hay una dirección especifica a seguir, hay un cambio que nos da un sentido al vivir y podemos discernir las asechanzas del enemigo, en la vida anterior a Cristo el pecar era simplemente una vivencia más, íbamos por la vida juntando experiencias según pensábamos, mas no sabíamos que estábamos camino a una vida de perdición.

Ahora que tenemos una nueva vida en Cristo, sabemos que alrededor nuestros hay huestes que el único fin que tienen es alejarnos de la luz, de que volvamos a nuestros caminos antiguos y nos olvidemos que hemos nacido a una vida de esperanza. Ahora volviendo a la pregunta con la cual comenzamos esta reflexión ¿Puedo decirle no al pecado? la respuesta es sí, se puede decir no al pecado, pero para ello debes estar preparado porque sino la realidad será otra, el pecado te derrotara.

Poderle decir no al pecado es un proceso que solo será posible cuando nuestra mente sea completamente de Cristo, pensemos como Cristo y vivamos la palabra de Dios en nuestra vida, porque Dios quiere hacedores de la palabra no solo oidores, decirle no al pecado es posible Cristo lo demostró en el desierto, quizás puedas decir que el pudo porque era Dios, pero él estaba en un cuerpo humano, y sentía lo mismo que nosotros, pero su relación con el padre no se corto nunca por eso es que pudo vencer y decirle "no" al pecado, porque él y el padre eran uno solo.

Nosotros podemos tener una relación así, podemos buscar al Padre, obedecerlo y escucharlo y así no habrá palabra de Satanás que nos haga dudar, es difícil lo sé, porque estamos tan acostumbrados a ciertas maneras de vivir que cuando pensamos en hacer un corte radical sentimos que exageramos, que Dios entiende que somos humanos y nos podemos equivocar, pero esta es una salida fácil para poder guardar aquello pecados que pensamos que son inofensivos y por tanto nos gusta de vez en cuando recordarlos. Mi amigo la conclusión de esta meditación es que si es posible decirle "no" al pecado, pero no en nuestro estado actual debemos buscar la mente de Cristo y así podremos hacerle frente a lo que se ponga por delante, debemos trabajar nuestra manera de vivir, debemos cambiar hábitos, debemos practicar el amor al prójimo, debemos hacernos uno con Cristo.

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." Gálatas 2:20





sábado, 14 de septiembre de 2013

CUANDO DIOS NO RESPONDE COMO ESPERAMOS

CUANDO DIOS NO RESPONDE COMO ESPERAMOS



Dios se manifiesta de diferentes maneras, como él quiere y cuando lo cree necesario, creo que todos en el trayecto de nuestras vidas hemos entablado conversación con nuestro padre Celestial ya sea para pedir, para agradecer ó para interceder por otros.
No se si te has dado cuenta pero no todas las respuestas de Dios a nuestras oraciones son perceptibles, muchas veces llegamos a creer que Dios nos ignora, porque calla ante nuestro clamor o no nos contesta como nosotros queremos; Dios siempre escucha las peticiones de sus hijos; pero a veces las respuestas de Dios es un “NO” y es ahí cuando llegamos a creer que no nos está escuchando nuestras oraciones. Esto es normal, a mí me pasaba muy a menudo cuando no conocía lo misericordioso que es nuestro Dios con sus hijos.

Efesios 6:18 Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
La palabra de Dios nos manda a orar en todo tiempo, que no importa si estamos bien o estamos mal; pero no debemos de descuidar la oración porque es el medio para obtener respuesta, que no desmayemos, que seamos perseverantes en nuestras súplica, que nos alentemos los unos por los otros en oración.

1Tesalonicenses 5:17 Orad sin cesar
Vemos en este otro versículo que Dios nos exhorta a mantenernos en oración a que nuestra oración sea constante, que mantengamos esa comunión para con él no desmayando en nuestra súplica porque Dios da lo que él quiere a quien él quiere darlo y como él quiere no como nosotros exactamente queramos que él se manifieste.

“Quiero parafrasear una historia para hacerla corta, de un Judío que era perseguido por unos soldados alemanes en la 2° guerra mundial. Este judío al sentir que era alcanzado por los que le perseguían, buscó un refugio para esconderse y se ocultó en una cueva que no era muy profunda.
Cuando estaba en el fondo angustiado por la agonía de ser descubierto empezó a clamar a Dios, que le mandara Ángeles para que lo protegieran y no ser descubierto por sus enemigos, en ese momento apareció una araña y empezó a tejer una telaraña en la entrada de la cueva, él judío volteó la mirada hacia arriba y al ver a la araña exclamó: Señor te pido que me mandes Ángeles y lo que me mandas una simple araña… El judío con miedo volvió a inclinarse para continuar orando. Cuando llegaron los alemanes y se pararon frente a la cueva  uno de ellos dijo: creo que logró escapar porque a la cueva no ha entrado pues la telaraña está intacta”

Realmente me conmovió esta historia, pues muchas veces queremos que Dios se manifieste de una forma que podamos ver ó palpar lo que le pedimos, Dios no necesita hacer eso para contestar nuestras peticiones o para darnos protección. Dios se manifiesta como él quiere o como a él le da la gana, Dios te puede dar algo que por muy sencillo que parezca puede hacer maravillas en tu vida como lo hizo con él judío de esta historia, hay ocasiones en las que estamos atribulados que no nos damos cuenta que Dios ya nos contestó; pero no vemos su respuesta porque esperamos que Dios se manifieste como nosotros queremos.

Últimamente me he sentido mal de salud, que me cuesta conciliar el sueño, antes mis oraciones eran para sanación; pero me di cuenta que cuando estaba súper bien de salud a Dios lo ignoraba, nunca le abrí las puertas. Ahora que mora en mí, tengo paz en mi interior aunque que mi día se complique porque talvez no me sienta bien; pero ahora no dejo que esto me robe el gozo, mi preocupación ya no es por volver a ser el de antes, mas bien me preocupo por ser agradable ante los ojos de mi Señor aprendiendo a vivir un día a la vez, deleitándome en lo que Cristo me ha dado y con esto hago que cada día valga la pena vivirlo. Y no es que mi Dios no escuche mis oraciones, más bien se está glorificando en mí dándome fuerzas para vivir en gozo ó en tribulación.

…y orad unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho Santiago 5:16

No importa cuales sean las tribulaciones que estés pasando, dice su palabra que la oración del justo puede mucho por lo tanto esa respuesta viene en camino para sanarte o para confortarte.

No te desanimes la lucha es a diario mientras tengamos vida, a decir verdad de esto se trata la vida de un hijo de Dios, de mantenernos en comunicación constante creyendo en tu corazón que todas tus batallas las puede ganar con oración.

Que las tribulaciones no sean solo para derribarte mas bien para que te tomes tu tiempo de hablar con Dios. Tengo claro que cada vez que me llegan las aflicciones es porque Dios quiere hablar conmigo porque sin sufrimiento no nos fuera posible acercarnos a Dios. Entre mas dolor haya en tu vida mejor conocerás a  CRISTO porque es la única manera en la que Dios puede obrar y ser notado. Muchas veces pedimos que Dios nos haga milagros y no queremos estar mal; si para que Dios obre, tenemos que estar mal.
No desmayes ni te detengas, Dios siempre te va a mandar consuelo mientras llegue la solución.