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miércoles, 17 de julio de 2013

DERRIBANDO LOS LUGARES ALTOS



DERRIBANDO LOS LUGARES ALTOS


En el 2° libro de reyes encontramos historias de grandes ciudades, podemos darnos cuenta como unos reyes muy famosos hacían cosas buenas, otros buenas y malas y otros solo  hicieron lo malo. Algunos reyes hicieron cosas buenas siguiendo las buenas enseñanzas que habían heredado de sus antepasados; pero a la mayoría siempre se les escapaba un detalle y era  que no quitaban los lugares altos (lugar que algunos ocupaban para hacer rituales y adorar a dioses paganos), y así encontramos muchos reyes que trataron de hacer el bien a su manera; pero el no derribar los lugares altos los llevó al fracaso ya que no estaban gobernando conforme  la voluntad de Dios. Veamos un ejemplo:
2º de Reyes 15: 34-35 (Reinado de Jotam). “Y él hizo lo recto ante los ojos de Jehová; hizo conforme a todas las cosas que había hecho su padre Uzías. Con todo eso, los lugares altos no fueron quitados, porque el pueblo sacrificaba aún, y quemaba inciensos en los lugares altos. Edificó él la puerta más alta de la casa de Jehová”.
Ahora vemos como la idolatría no les dejaba avanzar espiritualmente, pues querían hacer lo bueno; pero no quitaban los lugares altos, algunos porque aun eran adoradores de otros dioses, costumbres paganas; otros por temor a la reacción del pueblo pues estaban llenos de idolatría.

Lo cierto es que a Dios no le agrada que nos desviemos a adorar a otros dioses ni a ser parte de costumbres paganas.

“Levíticos 26:30 Destruyó vuestros lugares altos, y derribó vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará”.

Dios condena la idolatría y nos llama cuerpos muertos, cuando nuestra vida está contaminada con tanta idolatría. Saben que muchos en mas de alguna ocasión nos hemos preguntado que porque no prosperamos espiritualmente, a pesar que nos congregamos, oramos y nos alimentamos de la palabra de Dios; aun con todo esto nuestros ánimos nos son de un hijo de Dios, vivimos amargados, endeudados, todos enfermos, hogares destruidos…Etc. Esto es una realidad y por más cerca que creamos estar de Dios, nuestras respuestas no llegan; ¿pero sabes porque?, porque no hemos derribado los lugares altos de nuestras vidas; aun seguimos esclavos de nuestra vieja manera de vivir, todavía nos alegran o participamos en las cosas del mundo, aun somos amantes de la idolatría.

Entonces la única manera de ser agradables para con Dios es derribando los lugares altos que hay en nuestra vida para ser aceptados ante los ojos de Dios como lo hizo el rey Ezequías.
2º de Reyes 18:3-7
“Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre. Él quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban inciensos los hijos de Israel y la llamó Nahustán. En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. Porque siguió a Jehová y no se apartó de él…. Y Jehová estaba con él; y adonde quiera que salía prosperaba….”

Ves como el rey Ezequías fue agradable ante los ojos de Jehová porque se apartó de la idolatría al quitar los lugares altos que servían de tropiezo; y esto es lo que Dios quiere de sus hijos que le derribemos esos lugares altos de nuestra vida, porque no podemos servir a dos señores al mismo tiempo;  porque aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. Mateo 6:24

Te has puesto a pensar ¿cuáles son los lugares altos que no te deja ver tu mañana?, Pues te cuento que esto podría ser un ídolo que usurpa el lugar de Dios en tu corazón, puede ser una persona, una posición, la salud, amistades, expectativas, ideologías, tu propio egoísmo y deseos, la lujuria etc. Lo importante es poder identificar esos lugares altos para poder derribarlos y dar lugar a que Dios obre en nuestras vidas. Creo al hacer una profunda reflexión no fuera tan difícil encontrar esas piedras que te están sirviendo de tropiezo; cuidémonos de no ser contaminado por esos lugares altos y que nos están haciendo tropezar en nuestro caminar en Cristo y lo podríamos poner en práctica de esta manera:

1-    Identificar lo que te causa tropiezo en tu caminar. Si ves un área en tu vida en donde estás tropezando continuamente es porque aun hay lugares altos en tu vida, y necesitas deshacerte de ellos derribándolos, porque probablemente sea la causa que no estés experimentando la victoria sobre esa área de tu vida.
Hageo 1:5-6 “pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis, bebéis y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja en jornal recibe su jornal en saco roto”
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2-    Huye de la idolatría. La biblia nos exhorta a huir de la idolatría y a no dejarnos vencer, porque aquello que te vence se convierte en un ídolo. “1Corintios 10:14 Por lo tanto, amados míos, huid de la idolatría”.

3-    Guárdate en Santidad.  No le permitas a tu mente morar en ninguna área de tentación o lujuria, aléjate de personas que pueden llevar a desear lo que es incorrecto para tu vida, cuidado con lo que ves en televisión o internet porque por ello la tentación puede entrar a tu mente y contaminarte el corazón. “Romanos 13:14 Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”. Hazle Señor de tu vida diariamente al rechazar las cosas que te causan tentación, porque una cosa es proveer para tu propio cuerpo; pero otra cosa es satisfacer los deseos de nuestro cuerpo.

4-    Desarrolla tu amor e intimidad hacia el Señor. Dios demanda un corazón integro. Un corazón dividido es un corazón conquistado; una lealtad dividida conduce solamente a la frustración en tu relación con el Señor. Tú puedes hacer lo que es correcto ante los ojos del Señor solamente  cuando ames al Señor con todo tu corazón, mente y alma; así como hizo Ezequías derribando los lugares altos. El verdadero amor hacia a Dios y la verdadera alabanza siempre causaran en ti el tomar la acciones necesarias para purificar tu vida ante el Señor. En nuestra vida hay cosas que necesitan ser destruidas, no solamente evitadas; algunas acciones de tu vida deben ser quitadas de la mesa o siempre van a ser un ídolo para ti y te harán tropezar. “Deuteronomio 6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”.

5-    La quinta manera de guardarte a ti mismo de la idolatría y poder estar en condiciones de derribar tus lugares altos está en el poder de la cruz. El poder de la cruz es la cura para cualquier ídolo que te este causando problemas. “Gálatas 6:14 pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo”. Pablo nos está diciendo “yo llevo las marcas del señor”, ¿podemos decir lo mismo?... ¿llevas tu las marcas de una vida crucificada?; Enterremos aquella vieja manera de vivir, luchemos, batallemos y salgamos victorioso ante la tentación, esto es una vida crucificada que a pesar de estar pasando por el fuego seamos fieles al Señor.  Ahora  ¿cómo saber si usted está llevando una vida crucificada?, el mundo habrá dejado de ser atractivo para usted, no tendrá algún poder e influencia sobre usted para llevarle por el mal camino, esto significará que los lugares altos han sido derribados y usted es LIBRE.



                        

miércoles, 10 de julio de 2013

HUYENDO DE LA IDOLATRÍA



HUYENDO DE LA IDOLATRÍA

En más de alguna ocasión habrá escuchado o leído que la idolatría es todo aquello que nos separa de nuestro Creador. Vivimos en un mundo de pecado en donde estamos rodeado de idolatría, en la casa, en el trabajo, y en todo lugar que estemos siempre habrá algo que se interponga en la relación entre Dios y nosotros; lo triste de esto es que no queremos entender que siempre hacemos cosas que nos alejan mas y mas de Dios. Sabemos que es lo que Dios demanda de nosotros y no lo hacemos y me refiero al simple hecho de erradicar todo aquello que está  interfiriendo en nuestra  relación para con Dios.

Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.
1 Corintios 10:14

El texto dice libremente que siempre estemos huyendo de la idolatría; no implica que ya estuvieran cometiendo idolatría, sino que no estén haciendo nada que en realidad podría llevarlo a un acto de idolatría, la única reacción sabia ante la idolatría es huir de ella.
El hecho de ser un hijo de Dios no significa que no estemos rodeado de idolatría; es ahí cuando empiezan las luchas, porque cuando Cristo llega a nuestros corazones, es allí que descubrimos donde esta la idolatría que nos rodea. Sin embargo, aun la hacemos parte de nuestra vida.

La idolatría se puede disfrazar en algo tan pequeño que talvez no la podamos ver; pero puede dañar la relación entre Dios y nosotros. Talvez creas que nomás es idolatría el adorar una imagen, pero no necesariamente;  la música, la familia, el trabajo, los amigos todo esto se puede convertir en idolatría si nos descuidamos. Como hijos tenemos un compromiso con Dios, pero que pasa cuando ya estamos listos para irnos a la iglesia y de repente llega un pariente al que tenemos ratos de no ver, muchos ya no vamos a la iglesia por atenderlo, entonces a donde esta Cristo en nuestra vida si a la mínima oportunidad ya lo estamos reemplazando; esto es idolatría porque interfiere en la comunicación con Dios, permitimos que estos evento nos roben espacio en nuestra adoración; cuando estamos orando y de repente suena una canción secular interrumpimos la oración porque esa canción nos recordó algo o porque preferimos cantarla mientras termina o cuando suena el teléfono preferimos contestar y nos olvidamos de lo que estábamos hablando con Dios; a veces somos tan descarados que nos ponemos de parte de las persona que blasfeman contra Dios solo por simpatizar con ellos, esto también es idolatría porque con nuestra actitud estamos hablando mal de Dios al preferir mas a los amigos..

Podemos seguir hablando de ejemplos como esto pero quizás no terminaríamos, lo cierto es que en estos casos nunca notamos que nuestra actitud nos convierte en idolatras. El apóstol Pablo nos está exhortándonos a huir de la idolatría porque a diario vamos a tener un montón de obstáculos y son ídolos que si no huimos de ellos no vamos a poder seguir adelante en nuestras comunión con Cristo.

Estamos llamados a ser fiel y adorar a nuestro padre celestial porque es el único sobre la faz de la tierra que nos puede librar de las tentaciones, fuera de él nunca seremos victoriosos porque él es el único que da la victoria. Recordemos que Dios es celoso mucho cuidado porque con nuestras actitudes adoramos a otros dioses.

No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Deuteronomio 5:7

Usted dirá ha pero yo me he apartado de todo eso; pero nos hemos hecho nuestros propios dioses, con el simple hecho de ponerle tanto amor al dinero y el afán de cada día es porque nunca se nos acabe lo poco que tenemos y nos olvidamos de la grandeza de Dios. Otro caso podría ser que tenemos mas fe tocar la puerta de aquel que tiene y que creemos que nos puede solucionar nuestras necesidades y nos olvidamos que tenemos a un Dios poderoso y rico en misericordia; dejamos a Dios para ultimas instancias cuando los dioses que nos hemos formados nos escuchan; es hasta que el mundo nos ha cerrado la puerta que nos acordamos que tenemos a un Dios vivo y no necesariamente tenemos que estar de rodilla  ante un ídolo de madera o de metal para ser idolatras, basta con que ignoremos a Dios confiado en nuestros propios afanes y la barrera entre Dios y nosotros va ser difícil de derribar.

No harás para ti escultura ni imagen alguna de cosa que esta arriba  en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
Deuteronomio 5:8

Cuando uno ama se mantiene cerca de ese ser a quien ama y esto le motiva a serle fiel y no permite que nadie interfiera en su comunicación con esa persona; haga lo mismo manteniéndose cerca de Cristo búsquele cada día hasta que se enamore y téngalo por seguro que nadie podrá interferir en su relación con Dios. No piense que no puede con tanta idolatría solo intente caminar huyendo de ella y se dará cuenta como Dios ama al valiente porque lo hará prosperar espiritualmente, solo identifique sus ídolos y aléjese de ellos porque esta lucha es de todos los días.